www.el
aleph
.com
Mujercitas
donde los libros son gratis
Espacio Disponible
97
-La carta es de mamá y las flores de Laurie -contestó sencilla-
mente Meg, aunque muy contenta de que no la hubieran olvidado.
-¿De veras? -dijo Annie, dudosa, mientras Meg metía la cartita a
hurtadillas en su bolsillo, como un talismán contra la vanidad y el falso
orgullo.
Sintiéndose casi feliz otra vez, escogió algunos helechos y rosas
para sí misma y pronto arregló las otras en bonitos ramilletes para ador-
nar a sus amigas, ofreciéndoselos tan graciosamente, que Clara, la her-
mana mayor, le dijo que era “la niña más amable que había visto”. La
buena acción puso fin a su abatimiento, y cuando las demás fueron a
que las viera la señora Moffat, se miró al espejo y se encontró con una
cara con ojos alegres, según ponía los helechos en su pelo rizado y
fijaba las rosas en el traje, que no le parecía tan usado.
Aquella noche se divirtió mucho, porque bailó cuanto quiso; todos
fueron muy amables y recibió tres cumplidos. Annie la hizo cantar y
alguien dijo que tenía una voz bien timbrada; el comandante Lincoln
preguntó quién era "la muchachita fresca de ojos bellos", y el señor
Moffat insistió en bailar con ella porque "no vacilaba y tenía un paso
muy ligero". Pasó un rato muy agradable, hasta que oyó por casualidad
una conversación que la perturbó muchísimo. Estaba sentada a la puerta
del invernadero, esperando a su compañero que iba a traerle un helado,
cuando oyó una voz al otro lado de la pared florida que preguntaba:
-¿Qué edad tiene él?
-Dieciséis o diecisiete años, diría yo -dijo otra voz.
-¡Qué magnífico partido para una de esas chicas! , ¿no le parece a
usted? Sallie dice que son amigos íntimos ahora y el viejo está chiflado
por ellas.
-Supongo que la señora March tiene sus proyectos, y está hacien-
do un juego prudente, temprano como es. Claro es que la muchacha no
piensa todavía en ello -dijo la señora Moffat.
-Ella dijo aquella mentira tocante a su mamá como si se diera
cuenta, y se ruborizó cuando llegaron las flores. ¡Pobrecilla¡ ¡Estaría tan
bonita si se vistiera a la moda!