- Porque es un proceso complicado - explicó Odeen, sin dejar de estremecerse -.
Porque se precisa energía, Dua, para hacer un niño, e incluso cuando tardamos mucho
tiempo, no siempre podemos hacerlo. Y cada vez es peor... No sólo para nosotros -
añadió precipitadamente.
- ¿Peor? - preguntó Tritt, con ansiedad.
Pero Odeen no quiso explicarse.
Por fin tuvieron un niño, un Racional, un izquierdo, que revoloteaba y se comprimía,
deleitando a los tres, e incluso Odeen lo sostenía y le dejaba cambiar de forma en sus
manos mientras Tritt se lo permitió. Porque fue Tritt, naturalmente, quien lo incubó durante
el largo período de formación, quien se separó de él cuando alcanzó una existencia
independiente y quien siempre cuidó de él.
Después de aquello, Tritt pasaba mucho tiempo alejado de ellos, lo cual satisfacía
extrañamente a Dua. La obsesión de Tritt le molestaba; en cambio, la de Odeen
(extrañamente) le gustaba. Cada vez tenía más conciencia de su... importancia. Los
Racionales tenían algo que les capacitaba para contestar preguntas, y Dua siempre
deseaba preguntarle cosas. Odeen contestaba con mayor elocuencia cuando Tritt no
estaba presente.
- ¿Por qué se tarda tanto, Odeen? No me gusta fundirme y no saber qué ocurre
durante días enteros.
- No hay ningún peligro. Dua - repuso Odeen, con seriedad -. Vamos, nunca nos ha
ocurrido nada, ¿verdad? Ni tampoco a ningún otro triade, ¿no es cierto? Además, tú no
tendrías que hacer preguntas.
- ¿Porque soy una Emocional? ¿Porque las otras Emocionales no hacen preguntas?
No puedo soportar a las otras )emocionales, si te interesa saberlo, y me gusta hacer
preguntas.
Se daba perfecta cuenta de que Odeen la miraba como si jamás hubiese visto a nadie
tan atractiva y que de haber estado Tritt presente, la fusión hubiera tenido lugar
inmediatamente. Dua incluso se adelgazó un poco, no mucho, pero de modo perceptible,
por pura coquetería.
Odeen dijo
- Pero tal vez no comprendas las implicaciones, Dua. Hace falta una gran cantidad de
energía para iniciar una nueva chispa de vida.
- Has mencionado a menudo la energía. ¿Qué es, exactamente?
- Pues lo que comemos.
- Entonces, ¿por qué no la llamas comida?
- Porque comida y energía no son la misma cosa. Nuestro alimento procede del sol y
es una especie de energía, pero hay otras clases de energía que no constituyen alimento.
Cuando comemos, tenemos que extendernos y absorber la luz. Eso es más difícil para las
Emocionales porque son mucho más transparentes; es decir, que la luz tiende a
atravesarlas en lugar de ser absorbida...
Era maravilloso que se lo explicara, pensó Dua; en realidad, ella ya lo sabía, pero no
conocía las palabras apropiadas, las palabras científicas que Odeen había aprendido.
Además, de este modo, todo lo que ocurría adquiría más precisión y significado.
Ahora, de tanto en tanto, en la vida adulta, cuando ya no temía las burlas infantiles y
disfrutaba del prestigio de pertenecer al tríade de Odeen, intentaba acercarse a las otras
Emocionales y soportar sus charlas y el hacinamiento. Después de todo, a veces le
apetecía una comida más sustanciosa que la que solía tomar y ello contribuía a una
fusión más satisfactoria. Era placentero (a veces casi compartía el placer que los demás
encontraban en ello) estirarse y exponerse a los rayos del sol, contraerse y condensarse
para absorber el calor con más intensidad y mayor eficacia.