por una "cosa" de metal.
--¿Y cu ndo has tomado esta decisión? -preguntó Mr. Weston
frunciendo el ceño-. Ya lleva con Gloria dos años y no he visto que te
preocupases hasta ahora.
--Al principio era diferente. Era una novedad, me quitó un peso de
encima y era una cosa elegante. Pero ahora, no sé... los vecinos...
--¿Y qué tienen que ver los vecinos con esto? Mira, un robot es
muchísimo más digno de confianza que una nodriza humana. Robbie
fue construido en realidad con un solo propósito: ser el compañero
de un chiquillo. Su "mentalidad" entera ha sido creada con este
propósito. Tiene forzosamente que querer y ser fiel a esta criatura. Es
una máquina, "hecha así". Es más de lo que puede decirse de los
humanos.
--Pero puede ocurrir algo.
Puede... puede -Mrs. Weston tenía unas ideas muy vagas del
contenido interior de un robot-, no sé, si algo de dentro se estropease
y...
No podía decidirse a completar su claro y espantoso pensamiento.
--Tonterías... -negó Weston con un involuntario estremecimiento
nervioso-. Es completamente ridículo.
Cuando compré a Robbie tuvimos una larga discusión acerca de la
Primera Regla Robótica. Ya sabes que un robot no puede dañar a un
ser humano; que mucho antes de que algo pudiese alterar esta
Primera Regla, el robot quedaría completamente inutilizado.
Es una imposibilidad matemática.
Además, dos veces al año viene un ingeniero de la U.S. Robots a
hacer una revisión completa del mecanismo.
Hay menos probabilidades de que se estropee algo en Robbie, de
que uno de nosotros se vuelva repentinamente loco;
considerablemente menos. Además, ¿cómo se lo vas a quitar a
Gloria? Hizo una nueva e infructuosa tentativa de tomar el periódico y
su mujer lo arrojó con rabia a la habitación contigua.
--Ahí está la cosa, George. No quiere jugar con nadie más. Hay por
aquí docenas de niños y niñas con quienes podría trabar amistad,
pero no quiere. No quiere ni acercarse a ellos, a menos que yo la
obligue. Es imposible que se críe así. Querr s que sea una niña
normal, ¿verdad? Querr s que sea capaz de ocupar su sitio en la
sociedad... supongo.