cámara de mando y mezclado a él se oye la aspiración de los
contadores Geiger y el intermitente ruido de las señales luminosas.
Donovan apartó los ojos del telescopio y encendió los Luxites.
--El haz de Estación 4 capta Marte en horario. Podemos cortar los
nuestros ya.
Powell parecía abstraído.
--Cutie está en el cuarto de máquinas. Le daré la señal y puede
hacerse cargo de ello. Oye, Mike, ¿qué piensas de estas cifras?
Donovan las estudió atentamente y lanzó un silbido de perplejidad.
--¡Hombre, esto es lo que yo llamo intensidad de rayos gamma! El
viejo Sol hace de las suyas...
--Sí -respondió Powell amargamente-, estamos en mala posición
para aguantar una tormenta de electrones, además. Nuestro haz de
Tierra está probablemente en el sendero indicado.
-Apartó su silla de la mesa-. ¡Cuernos! ¡Si tan sólo aguantase hasta
que venga el relevo, pero lleva ya diez días! Oye, Mike, ¿y si fueses
abajo a echar una mirada a Cutie? --O.K. Dame algunas de estas
almendras. -Agarró el saquito que le arrojó Powell y se dirigió hacia el
ascensor.
El instrumento se deslizó suavemente hacia abajo y se detuvo en la
pequeña puerta de la sala de máquinas.
Donovan se asomó a la barandilla y miró hacia abajo. Los enormes
generadores estaban en plena acción y de los tubos-L salía el agudo
silbido que saturaba toda la estación.
Vio la enorme y reluciente figura de Cutie al lado del tubo-L de
Marte, observando atentamente los demás robots que trabajaban al
unísono.
Y entonces Donovan se quedó rígido. Los robots, que parecían
empequeñecidos junto al enorme tubo-L, estaban alineados delante
de él, con la cabeza doblada en ángulo recto, mientras Cutie andaba
lentamente arriba y abajo por delante de ellos.
Transcurrieron quince segundos y entonces, con un estruendo
metálico que retumbó en la estancia, cayeron todos de rodillas.
Donovan bajó precipitadamente la estrecha escalera. Corrió hacia
ellos, con el rostro rojo como sus cabellos, agitando furiosamente los
puños en el aire.
--¿Qué diablos significa esto, idiotas sin seso? ¡Vamos! ¡Ocupaos