necesidad.
--¡C spita! -exclamó Donovan, incorpor ndose. Después volvió a
echarse atr s-. No, no... No es bastante. Es demasiado vago. No
cubre las posibilidades.
--No puedo evitarlo. En todo caso, no hay peligro de que no den el
rendimiento previsto. Vigilaremos por turno a estos robots a través del
visor.
Cada vez que ocurra algo, iremos inmediatamente al teatro del
suceso.
Esto los hará trabajar.
--Pero de todos modos, los robots no seguir n las especificaciones,
Greg. La U.S. Robots no puede seguir haciendo modelos Dv con
unos informes como éstos.
--Es evidente. Tenemos que localizar el error de fabricación y
corregirlo, y tenemos sólo diez días para conseguirlo. Lo malo es
que...
-añadió Powell rascándose la cabeza-
En fin, mira tú mismo los planos.
Los planos sobre papel azul cubrían el suelo como una alfombra y
Donovan se puso a gatas ante ellos, siguiendo el errante l piz de
Powell. Este dijo entonces: --Aquí es donde entras tú, Mike.
Eres el especialista del cuerpo y quiero que me sigas. He estado
tratando de cortar todos los circuitos no afectados por la iniciativa.
Aquí, por ejemplo, en la arteria del tronco que comporta operaciones
mecánicas.
Corta todas las rutas laterales rutinarias como divisiones de
urgencia...
-Levantó la vista-. ¿Qué piensas? Donovan sentía un mal sabor de
boca.
--La cosa no es tan sencilla, Greg. La iniciativa personal no es un
circuito eléctrico que puedas aislar del resto y estudiarlo. Cuando un
robot actúa por sí mismo, la intensidad de la actividad del cuerpo
aumenta inmediatamente en casi todos los frentes. No queda ningún
circuito enteramente sin afectar. Lo que hay que hacer es localizar las
condiciones especiales, condiciones muy específicas, que lo afectan,
y "entonces", empezar a eliminar circuitos.