ITESM
Los Intereses Creados
Campus Eugenio Garza Sada
Jacinto Benavente
Página 12 de 69
ESCENA IV
DICHOS, el HOSTELERO . Después los
Mozos, LEANDRO y CRISPÍN, que salen
a su tiempo de ta hostería.
HOSTELERO.-¡ Ah, caballeros!
¿Sois vosotros? Mucho lo siento, pero
hoy no puedo servir a nadie en
mi hostería.
CAPITÁN.-¿Y por qué causa, si
puede saberse?
HOSTELERO.-¡Lindo desahogo es
el vuestro en preguntarlo! ¿Pensáis
que a mí me fía nadie lo que en mi
casa se gasta?
CAPITÁN.-¡ Ah! ¿Es ése el motivo?
¿Y no somos personas de crédito
a quien puede fiarse?
HOSTELERO.-Para mí, no. Y como
nunca pensé cobrar, para favor
ya fue bastante; conque así, hagan
merced de no volver por mi casa.
ARLEQUÍN.-¿Creéis que todo es
dinero en este bajo mundo? ¿Contáis
por nada las ponderaciones que
de vuestra casa hicimos en todas
partes? ¡Hasta un soneto os tengo
dedicado y en él celebro vuestras
perdices estofadas y vuestros pasteles
de liebre!. . . Y en cuanto al señor
Capitán, tened por seguro que
él solo sostendrá contra un ejército
el buen nombre de vuestra casa.
¿Nada vale esto? ¡Todo ha de ser
moneda contante en el mundo!
HOSTELERO .-¡NO estoy para burlas!
No he menester de vuestros sonetos
ni de la espada del señor Capitán,
que mejor pudiera emplearla.
CAPITÁN .-¡Voto a. . . , que si la
emplearé escarmentando a un pícaro!
(Amenazándole y pegándole con
la espada.)