49
-No.
-Quería hablarte de ella. Es extraño.
-Oh, sé a quién te refieres.
-Estaba seguro de ello.
-Ella -dijo Mildred, en la oscuridad-.
¿Qué sucede? -preguntó Montag-.
-Pensaba decírtelo. Me he olvidado. Olvidado.
-Dímelo ahora. ¿De qué se trata?
-Creo que ella se ha ido.
-¿Ido?
-Toda la familia se ha trasladado a otro sitio. Pero ella se ha ido para siempre,
creo que ha muerto.
-No podemos hablar de la misma muchacha.
-No. La misma chica. McClellan. McCIellan. Atropellada por un automóvil. Hace
cuatro días. No estoy segura. Pero creo que ha muerto. De todos modos, la familia
se ha trasladado. No lo sé. Pero creo que ella ha muerto.
-¡No estás segura de eso!
-No, segura, no. Pero creo que es así.
-¿Por qué no me lo has contado antes?
-Lo olvidé.
-¡Hace cuatro díasl
-Lo olvidé por completo.
-Hace cuatro días -repitió él, quedamente, tendido en la cama-.
Permanecieron en la oscura habitación, sin moverse.
-Buenas noches -dijo ella-.