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diez o doce líneas en un diccionario. Claro está, exagero. Los diccionarios
únicamente servían para buscar referencias. Pero eran muchos los que sólo
sabían de Hamlet (estoy seguro de que conocerás el título, Montag. Es probable
que, para usted, sólo constituya una especie de rumor. Mrs. Montag), sólo sabían,
como digo, de Hamlet lo que había en una condensación de una página en un
libro que afirmaba: Ahora, podrá leer por fin todos los clásicos. Manténgase al
mismo nivel que sus vecinos. ¿Te das cuenta? Salir de la guardería infantil para ir
a la Universidad y regresar a la guardería. Ésta ha sido la formación intelectual
durante los últimos cinco siglos o más.
Mildred se levantó y empezó a andar por la habitación, cogía objetos y los volvía a
dejar. Beatty la ignoró y siguió hablando.
-Acelera la proyección, Montag, aprisa, ¿Clic? ¿Película? Mira, Ojo, Ahora,
Adelante, Aquí, Allí, APrisa, Ritmo, Arriba, Abajo, Dentro, Fuera, Por qué, Cómo,
Quién, Qué, Dónde, ¿Eh? , ¡Oh ¡Bang!, ¡Zas!, Golpe, Bing, Bong, ¡Bum!
Selecciones de selecciones. ¿Política? ¡Una columna, dos frases, un titular!
Luego, en pleno aire, todo desaparece. La mente del hombre gira tan aprisa a
impulsos de los editores, explotadores, locutores, que la fuerza centrífuga elimina
todo pensamiento innecesario, origen de una pérdida de tiempo.
Mildred alisó la ropa de la cama. Montag sintió que su corazón saltaba y volvía a
saltar mientras ella le ahuecaba la almohada. En aquel momento, le empujaba
para conseguir hacerle apartar, a fin de poder sacar la almohada, arreglarla y
volverla a su sitio. Y, quizá, lanzar un grito y quedarse mirando, o sólo alargar la
mano Y decir: «¿Qué es esto?», y levantar el libro oculto con conmovedora
inocencia.
-Los años de Universidad se acortan, la disciplina se relaja, la Filosofía, la Historia
y el lenguaje se abandonan, el idioma y su pronunciación son gradualmente
descuidados. Por último, casi completamente ignorado La vida es inmediata, el
empleo cuenta, el placer domina todo después del trabajo. ¿Por qué aprender
algo, excepto apretar botones, enchufar conmutadores, encajar tornillos y tuercas?
-Deja que te arregle la almohada -dijo Mildred
-¡No! -susurró Montag-.
-El cierre de cremallera desplaza al botón y el hombre ya no dispone de todo ese
tiempo para pensar mientras se viste, una hora filosófica y, por lo tanto, una hora
de melancolía.
-A ver -dijo Mildred-.
-Márchate -replicó-.