79
-¿Y lo segundo?
-Ocio.
-Oh, disponemos de muchas horas después del trabajo.
-De horas después del trabajo, sí, pero, ¿y tiempo para pensar? Si no se conduce
un vehículo a ciento cincuenta kilómetros por hora, de modo que sólo puede
pensarse en el peligro que se corre, se está interviniendo en algún juego o se está
sentado en un salón, donde es imposible discutir con el televisor de cuatro
paredes.. ¿Por qué? El televisor es «real». Es inmediato, tiene dimensión. Te dice
lo que debes pensar y te lo dice a gritos. Ha de tener razón. Parece tenerla. Te
hostiga tan apremiantemente para que aceptes tus propias conclusiones, que tu
mente no tiene tiempo para protestar, para gritar: «¡Qué tontería!»
-Sólo la «familia» es gente.
-¿Qué dice?
-Mi esposa afirma que los libros no son «reales».
-Y gracias a Dios por ello. Uno puede cerrarlos decir «Aguarda un momento.» Uno
actúa como un Dios. pero, ¿quién se ha arrancado alguna vez de la garra que le
sujeta una vez se ha instalado en un salón con televisor? ¡Le da a uno la forma
que desea! Es medio ambiente tan auténtico como el mundo. Se
convierte y
es la
verdad. Los libros pueden ser combatidos con motivo Pero, con todos mis
conocimientos y escepticismo, nunca he sido capaz de discutir con una orquesta
sinfónica de un centenar de instrumentos, a todo color, en tres dimensiones, y
formando parte, al mismo tiempo,
de esos increíbles salones. Como ve, mi salón consiste únicamente en cuatro
paredes de yeso. Y aquí tengo esto -mostró dos pequeños tapones de goma-.
Para mis
orejas cuando viajo en el «Metro».
-«Dentifrico Denham»; no mancha, ni se reseca -dijo Montag, con los ojos
cerrados-. ¿Adónde iremos a parar? ¿Podrían ayudarnos los libros?
-Sólo si la tercera condición necesaria pudiera sernos concedida. La primera,
como he dicho, es calidad de información. La segunda, ocio para asimilarla. Y la
tercera: el derecho a emprender acciones basadas en lo que aprendemos por la
interacción o por la acción conjunta de las otras dos. Y me cuesta creer que un
viejo y un bombero arrepentido pueden hacer gran cosa en una situación tan
avanzada...
-Puedo conseguir libros.