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-Pero eso sólo serviría para mordisquear los bor es. Toda la cultura está
deshecha. El esqueleto necesita un nuevo andamiaje y una nueva reconstitución.
¡Válgame Dios! No es tan sencillo como recoger un libro que se dejó hace medio
siglo. Recuerde, los bomberos casi nunca actúan. El público ha dejado de leer por
propia iniciativa. Ustedes, los bomberos, constituyen un espectáculo en el que, de
cuando en cuando, se incendia algún edificio, y la multitud se reúne a contemplar
la bonita hoguera, pero, en realidad, se trata de un espectáculo de segunda fila,
apenas necesario para mantener la disciplina. De modo que muy pocos desean ya
rebelarse. Y, de esos pocos, la mayoría, como yo, se asustan con facilidad.
¿Puede usted andar más aprisa que el Payaso Blanco, gritar más alto que «Mr.
Gimmick» y las «familias» de la sala de estar? Si puede, se abrirá camino,
Montag. En cualquier caso, es usted un tonto. La gente se divierte.
-¡Se está suicidando, asesinando!
Un vuelo de bombarderos había estado desplazándose hacia el Este, mientras
ellos hablaban, y sólo entonces los dos hombres callaron para escuchar, sintiendo
resonar dentro de sí mismos el penetrante zumbido de los reactores.
-Paciencia, Montag. Que la guerra elimine a las «familias». Nuestra civilización
está destrozándose. Apártese de la centrífuga.
-Cuando acabe por estallar, alguien tiene que estar preparado.
-¿Quién? ¿Hombres que reciten a Milton? ¿Qué digan: recuerdo a Sófocles?
¿Recordando a los supervivientes que el hombre tiene también ciertos aspectos
buenos? Lo único que harán será reunir sus piedras para arrojárselas los unos a
los otros. Váyase a casa, Montag. Váyase a la cama. ¿Por qué desperdiciar sus
horas finales, dando vueltas en su jaula y afirmando que no es una ardilla?
-Así, pues, ¿ya no le importa nada?
-Me importa tanto que estoy enfermo.
-¿Y no quiere ayudarme?
-Buenas noches, buenas noches.
Las manos de Faber recogieron la Biblia. Montag vio esta acción y quedó
sorprendido.
-¿Desearía poseer esto?
Faber dijo:
-Daría el brazo derecho por ella.