VIDAS DE LOS FILÓSOFOS MÁS ILUSTRES
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Y Hiponacte solía decir en proverbio: «Mejor se ha
portado que Biante prienés».
4. Su muerte fue de esta manera: habiendo ora-
do en defensa de un pleito de un amigo suyo (sien-
do ya anciano) y descansando un poco de esta
fatiga, reclinó la cabeza en el seno de un nieto suyo,
hijo de su hija. Había también orado el contrario en
la causa; y como los jueces sentenciasen en favor del
cliente de Biante, vencido el pleito, fue hallado
muerto en el seno mismo del nieto. Enterrólo mag-
níficamente la ciudad, y escribió en su sepulcro este
epitafio:
Cubre esta hermosa piedra y pavimento
al prienés Biante, honor de Jonia.
El mío dice así:
Aquí yace Biante, a quien Mercurio
llevó tranquilamente,
blanco nevado viejo, al sitio oscuro.
Oró y venció la causa de un amigo;
y en el pecho de un joven reclinado.
vino a extender su sueño largamente.