Mircea Eliade
El mito del eterno retorno
12
eficazmente, crea y hace durar las cosas. Los innumerables actos de
consagración —de los espacios, de los objetos, de los hombres, etcétera—
revelan la obsesión de lo real, la sed del primitivo por el ser.
EL SIMBOLISMO DEL “ CENTRO”
Paralelamente a la creación arcaica en los arquetipos celestes de las
ciudades y de los templos, encontramos otra serie de creencias más
copiosamente atestiguadas aún por documentos, y que se refieren a la
investidura del prestigio del “Centro”. Hemos examinado este problema
en una obra anterior;
24
aquí nos contentaremos con recordar los
resultados a que hemos llegado. El simbolismo arquitectónico del Centro
puede formularse así:
a) la Montaña Sagrada —donde se reúnen el Cielo y la Tierra— se
halla en el centro del Mundo;
b) todo templo o palacio —y, por extensión, toda ciudad sagrada o
residencia real— es una “montaña sagrada”, debido a lo cual se
transforma en Centro;
c) siendo un Axis mundi, la ciudad o el templo sagrado es
considerado como punto de encuentro del Cielo con la Tierra y el
Infierno.
Algunos ejemplos ilustrarán los símbolos precedentes:
A) En las creencias hindúes, el monte Meru se levanta en el centro
del mundo, y debajo de él brilla la estrella polar.
25
Los pueblos
uraloaltaicos conocen también un monte central, Sumeru, en cuya cima
está colgada la estrella polar.
26
Según las creencias iranias, la montaña
sagrada, Haraberezaiti (Elburz) se halla en medio de la Tierra y está
unida al Cielo.
27
Las poblaciones budistas de Laos, en el norte de
(Tailandia), Siam, conocen el monte Zinnalo, en el centro del mundo.
28
En el Edda, Himingbjörg es, como su nombre lo indica, una “montaña
celeste”, es ahí donde el arco iris (Bifröst) alcanza la cúpula de los cielos.
Análogas creencias se encuentran entre los finlandeses, los japoneses,
etc. Recordemos que para los semang de la península de Malaca, en el
centro del mundo se alza una enorme roca, Batu-Ribn; encima se halla el
Infierno. Antaño, sobre Batu-Ribn, un tronco de árbol se elevaba hacia el
cielo.
29
El infierno, el centro de la tierra y la “puerta” del cielo se hallan,
pues, sobre el mismo eje, y por ese eje se hacía el pasaje de una región