Mircea Eliade
El mito del eterno retorno
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Vritra “impide”
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que el mundo se haga, o dure. Símbolo de lo no
manifestado, de lo latente o de lo amorfo, Vritra representa al Caos
anterior a la Creación.
En otra obra, Commentaires a la Légende du Mai-tre Manóle, hemos
intentado explicar los ritos de construcciones como imitaciones del acto
cosmogónico. La teoría que esos ritos implican se resume así: nada
puede durar si no está “animado”, si no está dotado, por un sacrificio, de
un “alma”; el prototipo del rito de construcción es el sacrificio que se
hizo al fundar el mundo. A decir verdad, en ciertas cosmogonías arcaicas
el mundo nació por el sacrificio de un monstruo primordial, símbolo del
Caos (Tiamat), por el de un macroántropo cósmico (Ymir, Pan’Ku,
Purusha). Para asegurar la realidad y la duración de una construcción se
repite el acto divino de la construcción ejemplar: la Creación de los
mundos y del hombre. Previamente se obtiene la “realidad” del lugar
mediante la consagración del terreno, es decir, por su transformación en
un “centro”; luego, la validez del acto de construcción se confirma
mediante la repetición del sacrificio divino. Naturalmente, la
consagración del “centro” se hace en un espacio cualitativamente
distinto del espacio profano. Por la paradoja del rito, todo espacio
consagrado coincide con el Centro del Mundo, así como el tiempo de un
ritual cualquiera coincide con el tiempo mítico del “principio”. Por la
repetición del acto cosmológico, el tiempo concreto, en el cual se efectúa
la construcción, se proyecta en el tiempo mítico, in illo tem-pore en que se
produjo la fundación del mundo. Así quedan aseguradas la realidad y la
duración de una construcción, no sólo por la transformación del espacio
profano en un espacio trascendente (“el Centro”), sino también por la
transformación del tiempo concreto en tiempo mítico. Un ritual
cualquiera, como ya tendremos ocasión de ver, se desarrolla no sólo en
un espacio consagrado, es decir, esencialmente distinto del espacio
profano, sino además en un “tiempo sagrado”, “en aquel tiempo” (in illo
tempore, ab origine), es decir, cuando el ritual fue llevado a cabo por ver
primera por un dios, un antepasado o un héroe.
MODELOS DIVINOS DE LOS RITUALES
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También Mefistóles era der Vater aller Hindernisse, "el padre de to-
dos los impedimentos" (Goethe, Faust, verso 6209).