Mircea Eliade
El mito del eterno retorno
19
drama patético de Dionisos: un órfico repite a través de su ceremonial de
iniciación las hazañas originales de Orfeo, etcétera. El sabat
judeocristiano es también una imitatio Dei. El descanso del sabat
reproduce el acto primordial del Señor, pues el séptimo día de la
Creación fue cuando Dios “reposó de todas las obras que había hecho”.
67
El mensaje del Salvador es en primer lugar un ejemplo que debe ser
imitado. Después de lavar los pies a sus apóstoles, Jesús les dice:
“Porque ejemplo os he dado para que como yo he hecho a vosotros,
vosotros también hagáis”.
68
La humildad no es sino una virtud; pero la
humildad que se ejerce siguiendo el ejemplo del Salvador es un acto
religioso y un medio de salvación: “...Que os améis, los unos a los otros,
así como yo os he amado...”
69
Ese amor cristiano está consagrado por el
ejemplo de Jesús. Su práctica actual anula el pecado de la condición
humana y diviniza al hombre. El que cree en Jesús puede hacer lo que El
hizo; sus límites y sus impotencias quedan abolidos. “...El que en mí
cree, él también hará las obras que yo hago.”
70
La liturgia es
precisamente una conmemoración de la vida y de la Pasión del Salvador.
Más adelante veremos que esa conmemoración es de hecho una
reactualización de “aquel tiempo”.
Los ritos matrimoniales tienen también un modelo divino, y el
casamiento humano reproduce la hie-rogamia, más particularmente la
unión entre el Cielo y la Tierra. En el Atharva Veda (xiv, 2, 71) el casado y
la casada se asimilan al Cielo y a la Tierra, mientras que en otro himno
71
cada acción nupcial está justificada por un prototipo de los tiempos
místicos: “Como Agni tomó la mano derecha de esta tierra, así te tomo la
mano... que el dios Savitar te coja de la mano... Tvas-htar ha dispuesto su
ropa, para estar hermosa, según la instrucción de Brhaspati y de los
Poetas. ¡Quieran Savitar y Bhaga adornar a esta mujer de hijos, como
hicieron con la Hija del Sol!”.
72
Dido celebra su casamiento con Eneas en
medio de una violenta tempestad;
73
la unión de éstos coincide con la de
los elementos; el Cielo abraza a su esposa, dispensando la lluvia
fertilizante. En Grecia los ritos matrimoniales imitaban el ejemplo de
Zeus que se unió secretamente con Hera.
74
Diodoro de Sicilia (v, 72,4)
nos asegura que la hierogamia cretense era imitada por los habitantes de
la isla; en otros términos, la unión matrimonial hallaba justificación en
un acontecimiento primordial que ocurrió “en aquel tiempo”.
Deméter se unió a Jasón sobre la tierra recientemente sembrada, al
principio de la primavera.
75
El sentido de esa unión es claro: contribuye a
promover la fertilidad del suelo, el prodigioso impulso de las fuerzas de
creación telúrica. Ésta era una costumbre bastante frecuente, hasta el
siglo pasado, en el Norte y el Centro de Europa (testigo de ello son las