Mircea Eliade
El mito del eterno retorno
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costumbres de unión simbólica de las parejas en los campos).
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En China,
las jóvenes parejas iban en primavera a unirse sobre el césped, para
estimular la “regeneración cósmica” y la “germinación universal”. En
efecto, toda unión humana encuentra su modelo y su justificación en la
hierogamia, la unión cósmica de los elementos. El Yue Ling (Libro de las
prescripciones mensuales) establece que las esposas deben presentarse al
Emperador para cohabitar con él el primer mes de la primavera, cuando
se oye el trueno. El ejemplo cósmico es seguido también por el soberano
y por todo el pueblo. La unión marital es un rito incorporado al ritmo
cósmico, que adquiere su validez gracias a dicha integración.
Todo el simbolismo paleooriental del casamiento puede explicarse
por medio de modelos celestes. Los súmeros celebraban la unión de los
elementos del día de Año Nuevo; en todo el Oriente antiguo, ese mismo
día es señalado tanto por el mito de la hierogamia como por los ritos de
la unión del rey con la diosa. Es en el día de Año Nuevo cuando Ishtar se
acuesta en compañía de Tammuz, y cuando el rey reproduce esa
hierogamia mítica cumpliendo la unión ritual con la diosa (es decir con
la hieródula que la representa en la tierra)
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en una cámara secreta del
templo, en la que se halla el lecho nupcial de la diosa. La unión divina
asegura la fecundidad terrestre; cuando Ninlil se une con Enlil, la lluvia
empieza a caer.
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Esa misma fecundidad queda asegurada por la unión
ceremonial del rey, la de las parejas en la tierra, etcétera. El mundo se
regenera cada vez que imita la hierogamia, es decir, cada vez que se lleva
a cabo la unión matrimonial. El término alemán “Hochzeit” deriva de
“Hochgezit”, fiesta del Año Nuevo. El casamiento regenera el “año” y
por consiguiente confiere la fecundidad, la opulencia y la felicidad.
La asimilación del acto sexual y del trabajo de los campos es
frecuentemente en numerosas culturas.
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En Çatapatha Brahmana, vii, 2, 2,
5, se asimila la tierra al órgano generador femenino (yoní) y la semilla al
semen virile. “Vuestras mujeres son vuestras como la tierra.”
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La mayoría
de las orgías colectivas encuentra justificación ritual en la promoción de
las fuerzas de la vegetación: se verifican en ciertas épocas críticas del
año, cuando las simientes germinan o cuando las cosechas maduran,
etcétera, y siempre tienen una hierogamia por modelo mítico. Tal es, por
ejemplo, la orgía practicada por la tribu ewe (África Occidental) en el
momento en que la cebada comienza a germinar; la orgía se legitima por
una hierogamia (las jóvenes son ofrecidas al dios Pitón).
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Volvemos a
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Cf. Mircea Eliade, Traite d'histoire des religions, capítulo relativo a
las místicas agrícolas, pág. 303 y sig.