Mircea Eliade
El mito del eterno retorno
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lucha con su hermano Andrija y lo mata. Los anacronismos abundan en
el ciclo de Marko, como en los demás ciclos épicos arcaicos. Muerto en
1394, Marko era ya el amigo, ya el enemigo de Juan Huniadi, que se
distinguió en las guerras con los turcos alrededor de 1450. (Es interesante
observar que la comparación de esos dos héroes están atestiguadas en
los manuscritos de las baladas épicas del siglo xvii,
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es decir, doscientos
años después de la muerte de Huniadi. En los poemas épicos modernos
los anacronismos son mucho más raros.
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Los personajes que en ellos se
celebran no han tenido tiempo todavía de ser transformados en héroes
míticos.)
El mismo prestigio mítico aureola a otros héroes de la poesía épica
yugoslava. Vukashin y Novak desposan unas Vila. Vuk (el “Dragón
déspota”) combate con el dragón de Jastrebac, y puede transformarse en
dragón. Vuk, que reinó en el Srijem entre 1471 y 1485, acude en ayuda de
Lázaro y Milica, muertos alrededor de medio siglo antes. En los poemas
cuya acción gravita alrededor de la primera batalla de Kosovo (1389) se
habla de personajes fallecidos hacía veinte años (por ejemplo Vikashin) o
monstruo tricéfalo sea una transformación en mito de un ritual de
iniciación arcaica. Esa iniciación no siempre pertenece al tipo "heroico",
como se desprende, entre otros, de los paralelos notados por Dumézil
(págs. 129-130) en la Colombia británica, donde también se trata de
iniciación camánica. Si en la mitología cristiana San Jorge lucha
"heroicamente" con el dragón y lo mata, otros santos alcanzan el mismo
resultado sin combate (cf. Las leyendas francesas de San Samson, San
Julián, Santa Margarita, San Bié, etcétera; P. Sébillot, Le Folklore de la
Franee, 1,1904, pág. 468; III, 1906, 298, 299). Por otro lado, no debe
olvidarse que, fuera de su papel eventual en los ritos y los mitos de
iniciación heroica, el dragón representa en muchas otras tradiciones
(austroasiática, hindú, africana, etcétera) un simbolismo cósmico:
simboliza la involución, la modalidad preformal del Universo, el "Uno"
no fragmentado de antes de la Creación (cf. Ananda Coomaraswamy,
The darker side of the dawn, Washington, 1938; Sir Gawain and the Green
knight: Indra and Namuci, "Speculum", enero de 1944, págs. 1-25). Por eso
serpientes y dragones son en casi todas partes identificados con los
"señores del lugar", con los "autóctonos", contra quienes habían de luchar
los recién llegados, los "conquistadores", los que deben "formar" (es
decir, "crear") los territorios ocupados. (Sobre la asimilación de las
serpientes y de los "autóctonos", cf. Ch. Autran, L'Épopée indoue, París,
1946, pág. 66 y sig.)