Mircea Eliade
El mito del eterno retorno
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También dentro del marco del ceremonial del aki-tu celebrábase la
fiesta llamada “fiesta de las Suertes”, zakmuk, en la que se determinaban
los presagios para cada uno de los doce meses del año, lo que equivalía a
crear los doce meses por venir (ritual que se ha conservado, más o menos
explícitamente, en otras tradiciones; véase más adelante). Al descenso de
Marduk a los Infiernos (el dios estaba “prisionero en la montaña”, es
decir, en las regiones infernales) correspondía una temporada de tristeza
y de ayuno para toda la comunidad y de “humillación” para el rey, ritual
que venía a encuadrarse en un vasto sistema carnavalesco sobre el que
no podemos insistir aquí. También en ese momento se ejecutaba la
expulsión de los males y de los pecados por medio del chivo emisario.
En fin, cerrábase el ciclo por la hierogamia del dios con Sarpanitum, hie-
rogamia reproducida por el rey y por una hieródula en la habitación de
la diosa,
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y a la cual correspondía ciertamente un intervalo de orgía
colectiva.
*
Como se ve, la fiesta del akitu comprende una serie de elementos
dramáticos, cuya intención es la abolición del tiempo transcurrido, la
restauración del caos primordial y la repetición del acto cosmogónico: 1°,
el primer acto de las ceremonias representa la denominación de Tiamat y
señala así una regresión al período mítico que precede a la creación; se
supone que todas las formas están fundidas en el abismo marino del
comienzo, el apsu. Entronización de un “rey carnavalesco”,
“humillación” del verdadero soberano, trastorno de todo orden social
(según Beroso los esclavos se hacían los amos, etcétera), ni un solo acto
que no evoque la confusión universal, la abolición del orden y de la
jerarquía, la “orgía” y el caos. Podría decirse que asistimos a un
*
* Material documental, interpretación y bibliografía en H.
Zimmern, Zum babylonischen Neujahrsfest, i-ii (Leipzig, 1906,1918; Be-
richte über die Verhandlungen der Kgl, Sächsischen Gesellschaft der
Wissenschaften, Ph.-h. Kl. 58, 3: 70, 5); S. A. Pallis, The Babylonian akitu
festival (Copenhague, 1926; véanse también las críticas presentadas por
H. S. Nyberg en el Monde oriental, xxiii, 1929, pág. 204-211); sobre zakmuk
y las saturnales babilónicas, cf. Frazer, Le Bouc émissaire, pág. 314 y sig.;
Labat, op. cit., pág. 95 y sig.; una tentativa temeraria de hacer derivar del
ceremonial babilónico todos los demás rituales similares que se
encuentran en la cuenca mediterránea, en Asia, en el Norte y en el
Centro de Europa, en W. Liungman, Traditions-wanderungen: Euphrat
Rhein, i-ii (Helsinki, 1937-1938), pág. 209, sig. y passim. Cf. también S. H.
Hooker, The origins of early Semitic ritual (London, 1938), pág. 57 y sig.