Mircea Eliade
El mito del eterno retorno
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CAPÍTULO III
“DESDICHA” E “HISTORIA”
“NORMALIDAD” DEL SUFRIMIENTO
Con este capítulo quisiéramos abordar la vida humana y la
“existencia histórica” desde un nuevo punto de vista. El hombre arcaico
—ya lo hemos visto— intenta oponerse, por todos los medios a su
alcance, a la historia, considerada como una sucesión de acontecimientos
irreversibles, imprevisibles y de valor autónomo. Niégase a aceptarla y a
valorarla como tal, como historia, sin conseguir, no obstante, conjurarla
siempre; por ejemplo, nada puede contra las catástrofes cósmicas, los
desastres militares, las injusticias sociales vinculadas a la estructura
misma de la sociedad, a las desgracias personales, etcétera. Por eso sena
interesante saber cómo soportaba esa “historia” el hombre arcaico; es
decir, cómo sufría las calamidades, la mala suerte y los “padecimientos”
que tocaban a cada individuo y a cada colectividad.
¿Qué significa “vivir” para un hombre perteneciente a las culturas
tradicionales? Ante todo, vivir según modelos extrahumanos, conforme
a los arquetipos. Por consiguiente, vivir en el corazón de lo real, puesto
que —en el capítulo i ha sido ello suficientemente subrayado— lo único
verdaderamente real son los arquetipos. Vivir de conformidad con los
arquetipos equivalía a respetar la “ley”, pues la ley no era sino una
hierofanía primordial, la revelación in illo tempore de las normas de la
existencia, hecha por una divinidad o un ser mítico. Y si por la repetición
de las acciones paradigmáticas y por medio de las ceremonias
periódicas, el hombre arcaico conseguía, como hemos visto, anular el
tiempo, no por eso dejaba de vivir en concordancia con los ritmos
cósmicos; incluso podríamos decir que se integraba a dichos ritmos
(recordemos sólo cuan “reales” son para él el día y la noche, las
estaciones, los ciclos lunares, los solsticios, etcétera).
¿Qué podrían significar en el cuadro de semejante existencia el
“padecimiento” y el “dolor”? En ningún caso una experiencia
desprovista de sentido que el hombre no puede “soportar” en la medida