Mircea Eliade
El mito del eterno retorno
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mahapralaya). Además de la depreciación metafísica de la historia —que,
en proporción y por el solo hecho de su duración, provoca una erosión de
todas las formas, y agota la substancia ontológica de éstas— y del mito de
la perfección de los comienzos, que también hallamos aquí (mito del paraíso
que se pierde gradualmente, por la simple causa de que se realiza, toma
forma y dura), lo que merece ocupar nuestra atención en esa orgía de
cifras es la eterna repetición del ritmo fundamental del Cosmos: su
destrucción y su recreación periódicas. El hombre no puede apartarse de
ese ciclo sin principios ni fin más que con un acto de libertad espiritual
(pues todas las soluciones soteriológicas hindúes se limitan a la
liberación previa de la ilusión cósmica y a la libertad espiritual).
Las dos grandes heterodoxias, el budismo y el jainismo, aceptan en
sus líneas generales la misma doctrina panhindú del tiempo cíclico, y
comparan a éste con una rueda de doce radios (esa imagen es utilizada
ya en los textos védicos).
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El budismo adopta como unidad de medida de
los ciclos cósmicos el kalpa (en pali: kappa), dividido en un número
variable de “incalculables” (asamkheya; en pali: asankheyya). Las fuentes
palis hablan en general de cuatro asankkeyya y de cien mil kappa;
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en la
literatura mahayánica el número de “incalculables” varía entre 3, 7 y 33,
y están relacionados con la carrera del Boddhisattva en los diferentes
Cosmos.
*
La decadencia progresiva del hombre está señalada en la
tradición budista por una disminución continua de la duración de la
vida humana. Así, según Dighanikaya, II, 2-7, en la época del primer
Buda, Vipassi, que hizo su aparición hace 91 kappa, la duración de la vida
humana era de 80.000 años; en la del segundo Buda, Sikhi (hace 31
kappa), de 70.000 años, y así sucesivamente. El séptimo Buda, Gautama,
hace su aparición cuando la vida humana ya no es sino de 100 años, es
decir, cuando se reduce a su límite extremo. (Encontramos el mismo
*
C
f. Asanga, Mahayannasamgraha, V, 6; L. De La Vallée-Poussin,
Vijñapttmatratasiddhi'(París, 1929), págs. 731-733, etcétera. Sobre el cálculo
de los asankheyya, cf. las notas de La Vallée-Poussin en Abhidharmakosa,
III, 188-189; IV, 224 y Mahaprakñaparamitasastra de Nagarjuna, trad.
según versión china, por Éticnnc Lamotte, Le Traite de la Grande Vertu de
Sagesse, vol. i (Louvain, 1944), pág. 247 y sig. Sobre las concepciones
filosóficas del tiempo, cf. La Vallée-Poussin, Documents d'Abhidharma. La
controverse du temps ("Mélangcs chinois et bouddhiques", v, Bruselas,
1937, págs. 1-158), y S. Schayer, Contributions to the problem of Time in
Indian Philosophy (Cracovia, 1938).