la ágil Mirina: a11í fue donde los troyanos y sus auxiliares se pusieron en orden de
816 A los troyanos mandábalos el gran Héctor Priámida, el de tremolante casco. Con él
se armaban las tropas más copiosas y valientes, que ardían en deseos de blandir las
819 De los dardanios era caudillo Eneas, valiente hijo de Anquises, de quien lo tuvo la
divina Afrodita después que la diosa se unió con el mortal en un bosque del Ida. Con
as compartían el mando dos hijos de Anténor: Arquéloco y Acamante, diestros en
toda suerte de pelea.
824 Los ricos troyanos que habitaban en Zelea, al pie del Ida, y bebían el agua del
caudaloso Esepo, eran gobernados por Pándaro, hijo ilustre de Licaón, a quien Apolo en
na dio el arco.
828 Los que poseían las ciudades de Adrastea, Apeso, Pitiea y el alto monte de Terea,
estaban a las órdenes de Adrasto y Anfio, de coraza de lino: ambos eran hijos de Mérope
sio, el cual conocía como nadie el arte adivinatoria y no quería que sus hijos fuesen
a la homicida guerra; pero ellos no lo obedecieron, impelidos por las parcas de la negra
835 Los que moraban en Percote, a orillas del Practio, y los que habitaban en Sesto,
Abidos y la divina Arisbe eran mandados por Asio Hirtácida, príncipe de hombres, a
gosos y corpulentos corceles condujeron desde Arisbe, desde la ribera del río
Seleente.
840 Hipótoo acaudillaba las tribus de los valerosos pelasgos que habitaban en la fértil
Larisa. Mandábanlos.él y Pileo, vástago de Ares, hijos del pelasgo Leto Teutámida.
844 A los tracios, que viven a orillas del alborotado Helesponto, los regían Acamante y
el héroe Píroo.
846 Eufemo, hijo de Treceno Céada, alumno de Zeus, era el capitán de los belicosos
848 Pirecmes condujo los peonios, de corvos arcos, desde la lejana Amidón, desde la
ribera del anchuroso Axio; del Axio, cuyas límpidas aguas se esparcen por la tierra.
851 A los paflagonios, procedentes del país de los énetos, donde se crían las mulas
cerriles, los mandaba Pilémenes, de corazón varonil: aquéllos poseían la ciudad de
Citoro, cultivaban los campos de Sésamo y habitaban magníficas casas a orillas del río
Partenio, en Cromna, Egíalo y los altos montes Eritinos.
856 Los halizones eran gobernados por Odio y Epístrofo y procedían de lejos: de Álibe,
donde hay yacimientos de plata.
858 A los misios los regían Cromis y el augur Énnomo, que no pudo librarse, a pesar de
los agüeros, de la negra muerte; pues sucumbió a manos del Eácida, el de los pies ligeros,
en el río donde éste mató también a otros troyanos.
862 Forcis y el deiforme Ascanio acaudillaban a los frigios que habían llegado de la
remota Ascania y anhelaban entrar en batalla.
864 A los meonios los gobernaban Mestles y Antifo, hijos de Talémenes, a quienes dio
a luz la laguna Gigea. Tales eran los jefes de los meonios, nacidos al pie del Tmolo.
867 Nastes estaba al frente de los carios de bárbaro lenguaje. Los que ocupaban la
ciudad de Mileto, el frondoso monte Ftirón, las orillas del Meandro y las altas cumbres de
Mícale tenían por caudillos a Nastes y Anfímaco, preclaros hijos de Nomión; Nastes y
Anfímaco, que iba al combate cubierto de oro como una doncella. ¡Insensato! No por ello
se libró de la triste muerte, pues sucumbió en el río a manos del celerípede Eácida del
aguerrido Aquiles, el de los pies ligeros; y éste se apoderó del oro.