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Crítica de la razón pura
Immanuel Kant
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como necesario y apodíctico, resulta que se puede decir que las tres funciones de la
modalidad son otros tantos momentos del pensar en general.
TERCERA SECCIÓN
Del hilo conductor para el descubrimiento de todos los conceptos puros del
entendimiento
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De los conceptos puros del entendimiento o categorías
La lógica general hace abstracción, como hemos repetido muchas veces, de
todo contenido del conocimiento y espera que le sean dadas representaciones por otro
conducto, sea éste el que fuere, para transformarlas en conceptos, lo cual sucede
analíticamente. En cambio, la lógica transcendental tiene ante sí un múltiple de la
sensibilidad a priori, que la estética transcendental le ofrece, para dar a los conceptos
puros del entendimiento una materia, sin la cual quedaría esa lógica sin contenido
alguno y por tanto sería enteramente vana. Ahora bien, el espacio y el tiempo encierran
un múltiple de la intuición pura a priori, pero pertenecen a las condiciones de la
receptividad de nuestro espíritu, bajo las cuales tan sólo puede éste recibir
representaciones de objetos, que por lo tanto han de afectar siempre también al concepto
de los mismos. Mas la espontaneidad de nuestro pensar exige que ese múltiple sea
primero recorrido, recogido y reunido para hacer de él un conocimiento. A esta
acción llamo síntesis.
Entiendo empero por síntesis, en el sentido mas general, la acción de añadir
diferentes representaciones unas a otras y comprender su multiplicidad en un
conocimiento. Semejante síntesis es pura cuando lo múltiple no es dado empíricamente
sino a priori (como lo múltiple en el espacio y el tiempo). Antes de todo análisis de
nuestras representaciones, han de ser éstas dadas primero y ningún concepto puede
originarse, en su contenido, analíticamente. Mas la síntesis de un múltiple (sea
dado empíricamente o a priori) produce primero un conocimiento que puede bien al
principio ser todavía grosero y confuso y por tanto que necesita del análisis; pero la
síntesis es propiamente la que colecciona los elementos para los conocimientos y los
une en un cierto contenido; es pues lo primero a que hemos de atender, si queremos
juzgar sobre el primer origen de nuestro conocimiento.
La síntesis en general es, como veremos más adelante, el mero efecto de la
imaginación, función ciega aunque indispensable del alma, sin la cual no tendríamos
conocimiento alguno, mas de la cual rara vez llegamos a ser conscientes. Pero reducir
esa síntesis a conceptos, ésta es una función que corresponde al entendimiento y por la
cual, y solo entonces, éste nos proporciona el conocimiento en la propia significación de
esta palabra.
La síntesis pura, en su representación general, da el concepto puro del
entendimiento. Entiendo empero por esta síntesis, la que descansa en un fundamento de
la unidad sintética a priori: así nuestra numeración (en los grandes números es ello
sobre todo notable) es una síntesis según conceptos, porque ocurre según un