Marx: El Capital, Libro primero, cap. 3, El dinero, o la circulación de mercancías
contratos
[86]
. Las rentas, los impuestos, etc., dejan de ser contribuciones en especie para convertirse en
pagos dinerarios. Hasta qué punto esta transformación está condicionada por la configuración global del
proceso productivo, lo demuestra, por ejemplo, el que por dos veces fracasara el intento del Imperio
Romano de recaudar todos los impuestos en dinero. La terrible miseria del campesinado francés durante
el reinado de Luis XIV, tan elocuentemente denunciada por Boisguillebert, el mariscal Vauban, etc., no se
debía
[172]
solamente al monto de los impuestos, sino también a que las contribuciones en especie se
habían convertido en impuestos en dinero
[87]
. Por otra parte, si en Asia la renta de la tierra pagada en
especie, que es al mismo tiempo el elemento fundamental de los impuestos gubernamentales, se funda en
condiciones de producción que se reproducen con la inalterabilidad de las condiciones naturales, esa
forma de pago ejerce a su vez un influjo conservador sobre la vieja forma de producción. Constituye uno
de los secretos que explican la conservación del Imperio Otomano. Si el comercio exterior, impuesto por
Europa, hace que en el Japón las rentas en especie dejen su lugar a las rentas en dinero
[k]
, ello significará
el fin de la ejemplar agricultura de ese país. Las estrechas condiciones económicas de existencia que la
hacían posible se habrían disuelto.
En todos los países se fijan determinadas fechas de pago, de validez general. Esas fechas obedecen en
parte, dejando a un lado otros movimientos circulares de la reproducción, a condiciones naturales de la
producción ligadas al cambio de las estaciones. Regulan asimismo los pagos que no derivan directamente
de la circulación mercantil, como los impuestos, las rentas, etc. La masa de dinero requerida en ciertos
días del año para atender esos pagos, dispersos por toda la superficie de la sociedad, suscita
perturbaciones periódicas, aunque completamente superficiales, en la economía de los medios de pago
[88]
. De la ley relativa a
[173]
la velocidad del curso de los medios de pago se desprende que para todos
los pagos periódicos, sea cual fuere su fuente, la masa necesaria de medios de pago estará en razón directa
l
a la duración de los plazos de pago
89
[90]
.
El desarrollo del dinero como medio de pago requiere la acumulación de dinero para los vencimientos de
las sumas adeudadas. Mientras que el atesoramiento como forma autónoma para enriquecerse desaparece
con el avance de la sociedad burguesa, crece con ésta, a la inversa, bajo la forma de fondo de reserva
constituido por medios de pago.
c)
Dinero mundial
Cuando sale de la esfera de la circulación interna, el oro se despoja de las formas locales surgidas en esa
órbita --patrón de precios, moneda, moneda fraccionaria y signo de valor-- y recae en la forma originaria
de los metales
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preciosos, la forma de lingotes. En el comercio mundial las mercancías despliegan su
valor de modo universal. De ahí que su figura autónoma de valor se les contraponga, en este terreno,
como dinero mundial. Sólo en el mercado mundial el dinero funciona de manera plena como la mercancía
cuya forma natural es, a la vez, forma de efectivización directamente social del trabajo humano in
abstracto. Su modo de existencia se adecua a su concepto.
En la esfera de la circulación interna sólo una mercancía puede servir como medida del valor, y por tanto
como dinero. En el mercado mundial se aplica una medida doble del valor: el oro y la plata
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.
http://www.ucm.es/info/bas/es/marx-eng/capital1/3.htm (28 of 49) [28/08/2002 17:34:05]