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El Capital, tomo II
Karl Marx
uno de ellos una fase distinta de la circulación, una etapa distinta en la serie de
metamorfosis que dentro de la circulación tienen que recorrer. La plusvalía
m
, sólo viene al
mundo dentro del proceso de producción. Por consiguiente, aparece por vez primera en el
mercado de mercancías y concretamente en forma de mercancía; es su primera forma de
circulación, y, por tanto, el acto
m
d
es su primer acto de circulación o su primera
metamorfosis, la cual tiene que ser complementada, por consiguiente, con el acto de
circulación opuesto o con la metamorfosis inversa,
d
m
.
5
Otra cosa acontece con la circulación que el valor del capital
M
realiza en el mismo
acto de circulación
M'
D'
, que es, para él, el acto de circulación
M–D
, en el que
M
=
P
,
igual al
D
primitivamente desembolsado. Ha iniciado su primer acto de circulación como
D
, como capital–dinero, y retorna, mediante el acto
M–D
, a la misma forma; ha recorrido,
por tanto, las dos fases opuestas de la circulación: 1)
D–M
y 2)
M–D
, y reviste nuevamente
la forma en que puede comenzar de nuevo el mismo proceso cíclico. Lo que para la
plusvalía es la primera transformación de la forma mercancía en la forma dinero, es para el
valor del capital el retorno o el retroceso a su forma primitiva de dinero.
Mediante la operación
T
D–M
<
Mp
el capital–dinero se invierte en una suma equivalente de mercancías,
T
y
Mp
. Estas
mercancías no funcionan de nuevo como mercancías, como artículos de venta. Su valor
existe ahora, en manos de su vendedor, del capitalista, como valor de su capital productivo,
P
. Y en la función de
P
, al consumirse productivamente, se convierten en una clase de
mercancías materialmente distintas de los medios de producción, en hilo, en una mercancía
en la que su valor no sólo se mantiene, sino que se acrecienta, pasando de 422 libras
esterlinas a 500. Con esta metamorfosis real, las mercancías retiradas del mercado en la
primera fase
D–M
son sustituidas por otras distintas de ellas en cuanto a la materia y en
cuanto al valor y que ahora funcionan como mercancías, debiendo, por tanto, convertirse en
dinero y ser vendidas. Aquí, el proceso de producción sólo aparece, por consiguiente, como
una interrupción del proceso de circulación del valor–capital, que hasta ahora sólo ha
recorrido la primera fase,
D–M
. No recorre la segunda y última fase,
M–D
, hasta que
M
se
transforma en cuanto a la materia y en cuanto al valor. Pero, en lo que se refiere al valor–
capital, considerado de por sí, sólo sufre, en el proceso de producción, una modificación de
su forma de uso. En
T
y
Mp
existía bajo la forma de 422 libras esterlinas de valor; ahora,
existe bajo la forma de 422 libras esterlinas de valor correspondientes a 8,440 libras de
hilo. Si nos limitamos, pues, a examinar las dos fases del proceso de circulación del valor–
capital considerado separadamente de su plusvalía, vemos que atraviesa
1)
por
D–M
y
2
)
por
M–D
, en la que la segunda
M
reviste una forma útil distinta, pero representa el mismo
valor que la primera; por tanto,
D–M–D
, es una forma de circulación que, por virtud del
doble cambio de lugar de la mercancía en sentido opuesto, por virtud de la transformación