73
Alguien le arrebató la venda a la anciana, y fue apartada de
un manotazo junto con el malabarista. Al congregarse todos
para dormir, y crepitar al viento las llamas bajas de la
hoguera cual si estuviera viva, seguían los cuatro en cuclillas
en los márgenes de la lumbre, rodeados de extraños enseres y
viendo combarse las llamas bajo la ventisca como si fueran
absorbidas al vacío por alguna vorágine, un vórtice en aquel
desierto con respecto del cual quedaban derogados el tránsito
del hombre y todos sus cálculos.
—Cormac McCarthy, Blood Meridian
También hay escritores que emplean vocabularios más reducidos y
sencillos. Parece casi innecesario dar ejemplos, pero pondré unos cuantos de
los que prefiero.
Llegó al río. Lo tenía delante.
—Ernest Hemingway, El río de los dos corazones
Pillaron al niño haciendo guarrerías debajo de las gradas.
—Theodore Sturgeon, Some of Your Blood
Pasó esto.
—Douglas Fairbairn, Shoot
Algunos dueños eran amables porque no les gustaba lo que
tenían que hacer; otros estaban enfadados porque no les
gustaba ser crueles, y otros eran fríos porque ya hacía tiempo
que se habían dado cuenta de que sólo se podía ser dueño
siendo frío.
—John Steinbeck, Las uvas de la ira
Destaca la frase de Steinbeck. Tiene 44 palabras, 33 de ellas
monosílabas o bisílabas. Quedan once de más de dos sílabas, pero no
corresponden a palabras cultas, sino a formas verbales, pronombres... La
estructura presenta cierta complejidad, pero el vocabulario no se aleja
demasiado del de los libros infantiles. Las uvas de la ira es indiscutiblemente
una buena novela. Considero que Blood Meridian también, aunque no
entienda del todo muchas partes. ¿Y qué? Tampoco sé descifrar muchas de
mis canciones favoritas.