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La habitación de Big Tony no era como esperaba Dale. La luz
tenía un tono amarillento un poco raro, que le recordó los
moteles baratos donde había estado, los que casi siempre
acababan deparándole una vista del párking. No había
ningún cuadro, sólo la foto torcida de miss Mayo, puesta con
una chincheta. Debajo de la cama asomaba la punta de un
zapato negro y lustroso.
—No sé por qué preguntas tanto sobre O’Leary —dijo Big
Tony—.¿Qué te crees, que voy a modificar mi versión?
—Tú sabrás —dijo Dale.
—Cuando algo es verdad no cambia. Pasan los días y
siempre es el mismo bodrio.
Big Tony se sentó, encendió un cigarrillo, se pasó la mano por
el pelo.
—Al cabrón ese no lo he visto desde el verano pasado. Le
dejaba estar conmigo porque me hacía reír. Una vez me
enseñó algo que había escrito sobre qué pasaría si tuviera a
Jesús en su equipo; tenía un dibujo de Cristo con casco,
rodilleras y todo, pero ¡qué plasta acabó siendo! Ojalá no lo
hubiera visto en mi vida.
Este fragmento, tan breve, ya daría ocasión para cincuenta minutos de
clase de escritura. Abordaríamos la atribución en el diálogo (que, si se sabe
quién habla, sobra; otro ejemplo de la reía diecisiete, omitir palabras
innecesarias), la coloquialidad, el empleo de la coma (en «cuando algo es
verdad no cambia» no he puesto ninguna porque quería que saliera todo a
chorro, sin pausa)... Y no nos moveríamos de la bandeja superior de la caja de
herramientas.
Pero bueno, sigamos un poco con el párrafo. Fijémonos en su fluidez, y
en que es el propio relato el que dicta dónde empiezan y dónde acaban. El
primero tiene una estructura clásica, con frase-tema inicial y otras de apoyo.
No obstante, hay otros párrafos que sólo sirven para diferenciar las
intervenciones de Dale y Big Tony.
El párrafo más interesante es el quinto: «Big Tony se sentó, encendió un
cigarrillo, se pasó la mano por el pelo.» Sólo tiene una frase, mientras que los
párrafos expositivos casi siempre tienen más. Técnicamente hablando, ni
siquiera es una frase demasiado buena. Para ser perfecta en términos
normativos, pediría una conjunción. Otra cosa: ¿qué objetivo tiene?
En primer lugar, puede que la frase tenga fallos técnicos, pero dentro
del contexto del fragmento, funciona. Su brevedad y estilo telegráfico