Una lección de Robert Frost
Robert Frost es mi poeta favorito. Aunque amo a muchos de sus poemas, mi preferido es "El
camino no tomado". Uso su lección casi a diario.
El camino no tomado
Dos caminos se bifurcaban en un bosque amarillo,
y lamentablemente no podía recorrer ambos
siendo un solo viajero; por largo tiempo me detuve
y contemplé uno de ellos tan lejos como pude
hasta donde se perdía en la maleza.
Entonces tomé el otro, tan justo como honesto,
y teniendo quizás el mejor motivo,
ya que las pasturas estaban más crecidas
y pedía ser recorrido
aunque quienes habían pasado por allí
las habían desgastado casi por igual realmente,
y esa mañana ambos por igual se tendían
sobre hojas que ninguna pisada tornara ennegrecidas.
¡Ah, dejaré el primer camino para otro día!
Y aún sabiendo que un camino conduce a otro,
dudé si alguna vez debería regresar.
Y estaré diciendo esto con una visión,
en alguna parte, de aquí a épocas por venir;
Dos caminos se bifurcaban en un bosque, y yo,
yo tomé el menos transitado,
y eso ha hecho toda la diferencia.
Robert Frost (1926)
Y eso hizo toda la diferencia.
A lo largo de los años, he reflexionado a menudo sobre el poema de Frost. Elegir no escuchar
el consejo y la actitud de mi padre altamente instruido fue una decisión dolorosa, pero fue una
decisión que moldeó el resto de mi vida.
Una vez que decidí a quién escuchar, comenzó mi educación acerca del dinero. Mi padre rico
me enseñ por un período de 30 años, hasta que tuve 39. Cesó cuando se dio cuenta que yo
sabía y comprendía plenamente lo que él había tratado de introducir repetidamente en mi, a
menudo duro, cráneo.
El dinero es una forma de poder. Pero lo que es más poderoso aún, es la educación financiera.
El dinero viene y va, pero si usted cuenta con la educación acerca de cómo funciona el dinero,
gana poder sobre él y puede comenzar a generar riqueza. La razón por la cual el pensamiento
positivo por sí solo no basta, es porque la mayoría de la gente fue al colegio pero nunca
aprendió cómo funciona el dinero, de manera que pasan sus vidas trabajando por él.
Dado que sólo tenía 9 años cuando comencé, las lecciones que mi padre rico me dio fueron
simples. Y cuando todo estaba expresado y realizado, quedaron definidas tan sólo seis
lecciones principales, repetidas a lo largo de 30 años. Este libro trata acerca de esas seis
lecciones, expresadas de la forma más simple posible, al igual que mi padre rico las expuso
para mí. Estas lecciones no pretenden ser respuestas sino pautas indicadoras. Pautas que lo
asistirán a usted y a sus hijos a incrementar su riqueza, sin importar lo que esté sucediendo en
este mundo de crecientes cambios e incertidumbre.
12 ----> 120