problemas financieros. Entonces, creen que el problema se resolverá con más dinero. Pocos se
dan cuenta de que el problema es la carencia de educación financiera”.
"¿De manera que mi papá tiene problemas con los impuestos porque no comprende al dinero?"
pregunté confundido.
"Verás", respondió padre rico. "El tema de los impuestos es sólo una pequeña sección de la
lección de tener dinero trabajando para ti. Hoy, solamente quiero descubrir si aún tienes la
pasión de aprender acerca del dinero. La mayoría no la tiene. Quieren ir al colegio, aprender una
profesión, divertirse en el trabajo, y ganar mucho dinero. Un día se despiertan con grandes
problemas financieros, y entonces no pueden parar de trabajar. Ese es el precio de saber
únicamente cómo trabajar por el dinero, en lugar de estudiar cómo tener dinero trabajando para
uno. Entonces, ¿aún conservas tu pasión por aprender?" preguntó.
Asentí.
"Bien", dijo entonces. "Ahora volvamos al trabajo. Esta vez, no te pagaré nada”.
"¿Cómo?" pregunté con total asombro.
"Ya lo escuchaste. Nada. Trabajarás las mismas tres horas cada sábado, pero esta vez no se te
pagarán los 10 centavos por hora. Dijiste que no querías aprender a trabajar por el dinero, de
manera que no te pagaré nada”.
Yo no podía creer lo que estaba oyendo.
"Ya he tenido esta conversación con Mike. El ya está trabajando gratis, quitando el polvo y
acomodando latas. Mejor que te apures y vuelvas allá.
"Eso no es justo", grité. "Usted debe pagar algo”.
"Tú dijiste que querías aprender. Si no aprendes esto ahora, crecerás siendo como las dos
mujeres y el otro hombre mayor que estaban sentados en mi sala, trabajando por el dinero y
deseando que no te despidan. O como tu padre, ganando mucho de dinero, sólo para esta
endeudado hasta los ojos, esperanzado en que más dinero resolverá e problema. Si eso es lo
que deseas, volveré a nuestro trato original de 10 centavos por hora. O puedes hacer lo que la
mayoría de la gente termina haciendo. Quejarse de que el salario no es suficiente, renunciar, y
buscar otro trabajo”.
"¿Pero y yo qué hago?" pregunté.
Padre rico me dio golpecitos en la cabeza. "Usa esto", dijo. "Si lo usas bien, pronto me
agradecerás por darte una oportunidad, y te volverás un hombre rico”.
Me quedé allí sin poder creer aún qué trato tan tonto había estado manejando. Yo había llegado
aquí solicitando un aumento, y ahora se me pedía que trabajara gratis.
Padre rico volvió a golpearme la cabeza diciendo, "usa esto; y ahora vete de aquí y vuelve al
trabajo".
LECCIÓN # 1: Los ricos no trabajan por el dinero.
No le dije a mi padre que no me estaban pagando. El no hubiera entendido, y yo no quería
tratar de explicar algo que ni yo mismo entendía aún.
Por tres semanas más, Mike y yo trabajamos durante tres horas cada sábado, por nada. El
trabajo no me molestaba, y la rutina se volvía más sencilla. Eran los partidos de baseball y el
no poder afrontar la compra de los comics lo que podía conmigo.
Padre rico apareció por allí al mediodía del tercer sábado. Lo escuchamos maniobrar su camión
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