situaciones peligrosas. "Liderazgo es lo próximo que necesitas aprender", me dijo. "Si no eres
un buen líder, te pegarán un disparo por la espalda, igual que sucede en los negocios”.
Al volver de Vietnam en 1973, renuncié a mi comisión, aunque en realidad yo amaba volar.
Conseguí un trabajo en la Corporación Xerox. Ingresé allí por una razón, que no fueron los
beneficios. Yo era una persona tímida, y la idea de vender era el tema más atemorizante del
mundo. Xerox tiene uno de los mejores programas de entrenamiento en Estados Unidos.
Padre rico estaba orgulloso de mí. Mi padre instruido estaba aver-gonzado. Siendo un
intelectual, pensaba que la gente de ventas estaba por debajo de él. Trabajé en Xerox por
cuatro años, hasta que superé mi miedo a golpear puertas y ser rechazado. Una vez que pude
estar consistentemente posicionado entre los cinco primeros puestos en ventas, volví a
renunciar y cambiar, dejando atrás otra gran carrera con una excelente compaña.
En 1977, formé mi primera empresa. Padre rico nos había preparado a Mike y a mí para
hacernos cargo de las compañas. De manera que ahora yo debía aprender a formarlas, y
organizarlas. Mi primer producto, una billetera de nylon y velero, se fabricaba en Oriente, y era
enviado a Nueva York, cerca de donde yo había ido a la universidad. Mi educación formal había
sido completada, y era hora de probar mis alas. Si fracasaba, iría a la quiebra. Padre rico creía
que era mejor quebrar antes de los 30 años. "Aún tienes tiempo para recuperarte", fue su
consejo. En la víspera de mi cumpleaños número 30, mi primer cargamento partió de Corea
hacia Nueva York.
Hoy en día, aún hago negocios internacionalmente. Y tal como papá rico me instó a hacer, sigo
buscando las naciones emergentes. Actual-mente, mi compañía inversora invierte en América
del Sur, Asia, Noruega y Rusia.
Existe un viejo cliché en inglés que expresa `JOB (trabajo) es la sigla de Just Over Broke (casi
quebrado)". Y desafortunadamente, diría que el dicho es aplicable a millones de personas.
Dado que la escuela no cree que la inteligencia financiera sea una inteligencia, la mayoría de
los empleados "viven de acuerdo a sus posibilidades". Y sus posibilidades son trabajar y pagar
cuentas.
Existe otra espantosa teoría en gestión empresarial que expresa "Los empleados trabajan lo
suficientemente arduo como para que no los despidan, y los dueños pagan apenas lo suficiente
como para que los empleados no renuncien". Y si usted observa las escalas salariales de la
mayoría de las compañas, nuevamente yo debería decir que hay un cierto grado de verdad en
esa afirmación.
El resultado final es que la mayoría de los trabajadores nunca pueden avanzar. Hacen lo que
se les ha dicho que hagan: "¡Busca un trabajo seguro!" Muchos se enfocan en trabajar para
obtener ingresos y beneficios que los retribuyan en el corto plazo, pero a menudo eso resulta
desastroso en el largo plazo.
En lugar de eso, yo recomiendo a la gente joven que busquen trabajos por lo que podrían
aprender, Y no por lo que podrían ganar. Echen una mirada alrededor y vean cuál es la
capacitación que desean adquirir, antes de elegir una profesión específica y quedar atrapados
en la "carrera de ratas".
Una vez que la gente queda atrapada de por vida en el proceso de pagar cuentas, pasan a ser
como esos pequeños hámster que corren por esas reeditas metálicas. Sus peludas patitas
giran frenéticamente, la rueda gira frenéticamente, pero a la mañana siguiente, aún siguen en
la misma jaula: gran trabajo.
En la película Jerry Maguirre, protagonizada por Tom Cruise, hay muchas escenas con frases
grandiosas. Probablemente la más memorable sea "Muéstreme el dinero". Pero hay una línea
que considero la más verídica. Aparece en la escena donde Tom Cruise está dejando la
compaña. El acaba de ser despedido, y le pregunta a todos allí: "¿Quién quiere venir
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