finalmente a andar en bicicleta, me caí muchas veces. Nunca conocí a un golfista que jamás
haya perdido una pelota de golf. Nunca conocí gente que se haya enamorado, sin que primero
se le haya roto el corazón. Y nunca conocí a alguien rico que jamás hubiera perdido dinero.
Así que para la mayor parte de la gente, la razón por la cual no ganan financieramente es que
el dolor de perder dinero es muchísimo más grande que la alegría de hacerse ricos. Otro dicho
en Texas expresa "todos desean ir al Cielo, pero nadie quiere morirse". Muchos sueñan -con
ser ricos, pero están aterrorizados de perder dinero. Así que jamás llegan al Cielo.
Padre rico solía contarnos historias de sus viajes a Texas. "Si realmente quieren aprender la
actitud de cómo manejan el riesgo, las pérdida; los fracasos, vayan a San Antonio y visiten el
Álamo. El Álamo es magnífico relato de gente valiente que eligió pelear, sabiendo que,
circunstancias tan abrumadoras, no había esperanzas de triunfar. Eligen morir antes que
rendirse. Es una historia inspiradora digna de estudiada, no obstante ser una trágica derrota
militar. Les patearon trasero. Un fracaso, si prefieren. Perdieron. Así que ¿cómo manejan
fracaso los tejanos? Ellos todavía gritan ¡Recuerden el Álamo!”
Mike y yo escuchamos varias veces esta historia. Siempre nos la contaba cuando estaba a
punto de involucrarse en un gran negocio y se sentía nervioso. Después de efectuar todas las
debidas diligencias, y ya sea si estuviera expresivo o silencioso, siempre nos relataba esta
historia. Cada vez que temía cometer un error o perder dinero, la contaba. Le da[ fuerza,
porque le recordaba que siempre podría transformar una pérdida en un éxito financiero. Papá
rico sabía que ese fracaso sólo lo haría m; fuerte y más astuto. No es que deseara perder;
simplemente, él sabía quien era, y cómo tomaría la pérdida. Tomaría esa pérdida y la
transformar en ganancia. Eso lo convertía a él en ganador, y a otros en perdedores. Le daba el
coraje para cruzar la línea cuando los demás retrocedían. "Por eso me gustan tanto los
tejanos. Ellos tomaron un gran fracaso, lo convirtieron en un destino turístico que les genera
millones de dólares.
Pero, probablemente, las palabras que significan más para mí so "los tejanos no entierran sus
fracasos. Se inspiran con ellos. Toman su fracasos y los transforman en llantos estimulantes.
El fracaso los inspira a convertirse en ganadores. Pero esa fórmula no es sólo de los tejano: Es
la fórmula de todos los ganadores”.
De igual manera, también digo que caerme de mi bicicleta fue parte del aprendizaje para
poder andar en ella. Recuerdo que caerme, m volvió más determinado a aprender a andar. No
menos. También dije que nunca conocí a un golfista que jamás haya perdido una pelota d golf.
En el camino a convertirse en un jugador de golf profesional d los mejores, perder pelotas o
torneos solamente inspira a los golfistas mejorar, a practicar con mayor intensidad, a estudiar
más. Eso es lo que los hace mejores. A los ganadores, perder los inspira. A los perdedores
perder los derrota.
Citando a John D. Rockefeller: "siempre traté de transformar cada desastre en una
oportunidad".
Y siendo japonés-americano, puedo decir esto. Mucha gente dice que Pearl Harbor fue un error
de los norteamericanos. Yo digo que fue un error de los japoneses. En la película Tora, Tora,
Tora, un sombrío almirante japonés le dice a sus animados subordinados "me temo que hemos
despertado a un gigante dormido". "Recuerden Pearl Harbor" se convirtió en un llanto
estimulante. Transformó una de las pérdidas de Estados Unidos, en la razón para ganar. Esta
gran derrota le dio fuerza a Estados Unidos, que pronto emergió como una potencia mundial.
El fracaso inspira a los ganadores. Y derrota a los perdedores. Ese es el mayor secreto de los
ganadores. Es el secreto que ignoran los perdedores. El gran secreto de los ganadores es que
el fracaso inspira la victoria; por lo tanto, no tienen miedo de perder. Repitiendo la cita de Fran
Tarkenton, "ganar implica no tener miedo de perder". Las personas como él no tienen miedo
de perder porque saben quiénes son. Odian perder, y por eso saben que perder sólo los
inspirará a ser mejores. Hay una gran diferencia entre odiar perder y tener miedo de perder.
Muchas personas están tan temerosas de perder dinero, que lo pierden. Quiebran con un
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