El retroceso de Richard no me sorprendió. Se lo conoce como "remordimiento del comprador",
y nos afecta a todos. Son esas dudas que nos asaltan. La gallinita ganó, y se perdió una
chance hacia la libertad.
En otro ejemplo, puse una pequeña porción de mi activo en certi-ficados de garantías sobre
deudas impositivas, en lugar de plazos fijos. Gané 16 por ciento por año sobre ese dinero, lo
que ciertamente superaba al 5 por ciento ofrecido por el banco. Los certificados tenían
garantías de bienes inmuebles, reforzadas por las leyes del estado, lo que también era mucho
más que lo ofrecido por el banco. La fórmula dentro la cual son comprados los hace seguros.
Sólo carecen de liquidez. Así que los vi como plazos fijos de 2 a 7 años. Casi siempre que le
digo a alguien, especialmente alguien que tenga dinero en plazos fijos, que he invertido mi
dinero de esta manera, me dicen que es riesgoso. Me advierten porqué yo no debería hacerlo.
Cuando les pregunto de dónde obtienen la información, contestan que de un amigo, o de una
revista de inver-siones. Nunca lo hicieron, pero le están diciendo a alguien que lo está
haciendo, por qué no debería hacerlo. El menor rendimiento que espero es 16 por ciento, pero
la gente que está llena de dudas se conforma con un 5 por ciento. La duda es cara.
Mi punto es que son esas dudas y ese cinismo lo que hace que la mayoría de la gente continúe
pobre y apostando sobre seguro. El mundo real, simplemente, lo está esperando para que se
haga rico. Son única-mente las dudas las que mantienen pobre a una persona. Como ya he
dicho, salir de la carrera de ratas es técnicamente sencillo. No requiere de demasiada
formación, pero, para la mayoría de las personas, esas dudas son paralizantes.
"Los cínicos nunca ganan", decía papá rico. "Las dudas y miedos no chequeados, crean a un
cínico. Los cínicos critican, y los ganadores analizan", era otra de sus frases favoritas. Papá
rico explicaba que la crítica enceguece, mientras el análisis abre los ojos. Analizar permite a
los ganadores ver lo que está cegado para quienes critican, y ver oportunidades que otros
pierden. Y encontrar lo que se les escapa al resto de las personas es la clave de cualquier
éxito.
Los bienes raíces son una poderosa herramienta de inversión para cualquier persona en la
búsqueda de libertad o independencia financiera. Es una herramienta de inversión única. Y aún
así, cada vez que menciono bienes raíces como un vehículo, oigo a menudo, "no quiero andar
reparando baños". Eso es lo que Peter Lynch llama "ruido". Eso es lo que mi padre rico
llamaría el comentario del cínico. Alguien que critica y no analiza. Alguien que permite que sus
dudas y sus miedos cierren su mente en lugar de abrir sus ojos.
Así que cuando alguien dice, "no quiero andar reparando baños", a mí me dan ganas de
retrucarle "¿Qué le hace pensar que yo sí?" Lo que ellos están diciendo, es que un baño es más
importante que lo que desean. Yo hablo de liberarse de la carrera de ratas, y ellos se enfocan
en baños. Ese es el patrón de pensamiento que mantiene pobre a la mayoría de la gente. La
crítica en lugar del análisis.
"Los `yo no quiero' retienen la llave de su éxito", decía padre rico. Porque, como yo tampoco
quiero andar reparando baños, me esfuerzo en comparar presupuestos de administradores de
propiedades que se ocupan de reparar baños. Y al encontrar un muy buen administrad de
propiedades que se encargue de casas y apartamentos, bueno, el flujo de dinero en efectivo se
va para arriba. Pero, más importante aún un muy buen administrador me permite comprar
muchas más propiedades, ya que yo no necesito andar reparando baños. Un excelente
administrador de propiedades es la llave del éxito en el negocio inmobiliario. Porque a menudo
escuchan acerca de grandes negocios ante que los agentes, lo que los hace aún más valiosos.
Eso es lo que padre rico quería decir con "los `yo no quiero' retiene la llave de su éxito".
Porque como yo tampoco quiero andar reparando baños, encuentro formas de adquirir más
propiedades, y acelerar n salida de la carrera de ratas. Quienes continúan diciendo "no quiero
reparar baños", a menudo se niegan a sí mismos el uso de este poderos vehículo inversor. Los
baños son más importantes que su libertad.
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