-¡Pues no es poco significado para una sola palabra! -comentó pensativamente
Alicia.
Cuando hago que una palabra trabaje tanto como esa explicó Humpty Dumpty-siempre
le doy una paga extraordinaria.
-¡Oh! Dijo Alicia. Estaba demasiado desconcertada con todo esto como para hacer
otro comentario.
-¡Ah, deberías de verlas cuando vienen a mi alrededor los sábados por la noche!
-continuó Humpty Dumpty.
-A por su paga, ya sabes... (Alicia no se atrevió a preguntarle con qué las
pagaba, de forma que menos podría decíroslo yo a vosotros.)
-Parece usted muy ducho en esto de explicar lo que quieren decir las palabras,
señor mío -dijo Alicia-así que, ¿querría ser tan amable de explícarme el
significado del poema titulado «Galimatazo»?
-A ver, oigámoslo -aceptó Humpty Dumpty-soy capaz de explicar el significado de
cuantos poemas se hayan inventado y también el de otros muchos que aún no se han
inventado.
Esta declaración parecía ciertamente prometedora, de forma que Alicia recitó la
primera estrofa:
Brillaba, brumeando negro, el sol, agiliscosos giroscaban los limazones
banerrando por las váparas lejanas, mimosos se fruncían los borogobios mientras
el momio rantas murgiflaba.
-Con eso basta para empezar-interrumpió Humpty Dumpty-que ya tenemos ahí un buen
montón de palabras difíciles: eso de que «brumeaba negro el sol» quiere decir
que eran ya las cuatro de la tarde..., porque es cuando se encienden las brasas
para asar la cena. -Eso me parece muy bien -aprobó Alicia-pero, ¿y lo de los
«agiliscosos»?
-Bueno, verás: «agiliscosos» quiere decir «ágil y viscoso», ¿comprendes? es como
si se tratara de un sobretodo..., son dos significados que envuelven a la misma
palabra.
-Ahora lo comprendo -asintió Alicia, pensativamente. -Y, ¿qué son los
«limazones»?
-Bueno, los «limazones» son un poco como los tejones..., pero también se parecen
un poco a los lagartos..., y también tienen un poco el aspecto de un
sacacorchos...
-Han de ser unas criaturas de apariencia muy curiosa. -Eso sí, desde luego -
concedió Humpty Dumpty-también hay que
señalar que suelen hacer sus madrigueras bajo los relojes de sol..., y también
que se alimentan de queso.
Y, ¿qué es «giroscar» y «banerrar»? -Pues «giroscar» es dar vueltas y más
vueltas, como un giroscopio; y «banerrar» es andar haciendo agujeros como un
barreno.
-Y la «vápara», ¿será el césped que siempre hay alrededor de los relojes de sol,
supongo? -dijo Alicia, sorprendida de su propio ingenio. -¡Pues claro que sí!
Como sabes, se llama «vápara» porque el césped ese va para adelante en una
dirección y va para atrás en la otra.
-Y va para cada lado un buen trecho también -añadió Alicia. -Exactamente, así
es. Bueno, los «borogobios» son una especie de pájaros desaliñados con las
plumas erizadas por todas partes..., una especie de estropajo viviente. Y en
cuanto a que se «fruncian mimosos», también puede decirse que estaban
«fruncimosos», ya ves, otra palabra con sobretodo.
-¿Y el «momio» ese que «murgiflaba rantas»? -preguntó Alicia. -Me parece que le
estoy ocasionando muchas molestias con tanta pregunta. -Bueno, las «rantas» son
una especie de cerdo verde; pero respecto a los «momios» no estoy seguro de lo
que son: me parece que la palabra viene de «monseñor con insomnio», en fin, un
verdadero momio.
-Y entonces, ¿qué quiere decir eso de que «murgiflaban»? -Bueno, «murgiflar» es
algo así como un aullar y un silbar a la vez, con una especie de estornudo en
medio; quizás llegues a oír como lo hacen alguna vez en aquella floresta..., y