tructor de lo binario, igual que el organismo colosal
cuyo cadáver corroído acababa de encontrar.
Sus receptores ya habían comenzado a fallar, refle-
xionó. Le pareció ver algo que se movía a lo lejos.
Probablemente, una distorsión producida por el ca-
lor. No... no... evidentemente se trataba de una luz
sobre el metal y se acercaba a él. Sus esperanzas re-
nacieron. Ignoró las advertencias de su pierna daña-
da, se levantó y comenzó a hacer señales frenética-
mente.
Entonces vio que se trataba de un vehículo, aunque
de tipo desconocido para él. Pero no cabían dudas de
que era un vehículo, y esto significaba inteligencia y
tecnología.
En medio de su agitación, olvidó contar con la po-
sibilidad de que tal vez no fuera de origen humano.
—Así que interrumpí el paso de energía, cerré los
quemadores traseros y caí despacio detrás de Deak
— concluyó Luke mientras agitaba frenéticamente los
brazos.
Él y Biggs conversaban en la parte exterior de la
estación de energía, a la sombra. Del interior llegaban
sonidos de manipulación del metal, ya que finalmente
Fixer se había reunido con su ayudante robot para
realizar las reparaciones.
—Estuve tan cerca de él —prosiguió Luke, agita-
do—, que creí que iría a freír mis instrumentos. Tal
como ocurrieron las cosas, arruiné bastante el saltador
celestial. — El recuerdo le llevó a fruncir el ceño. —
Tío Owen estaba bastante enojado. Me dejó en tierra
durante el resto de la temporada. — La depresión de
Luke fue fugaz. El recuerdo de su hazaña invalidó la
inmoralidad que representaba —. ¡ Biggs, tendrías que
haber estado allí!
—Deberías tomártelo con más calma — le aconsejó