marinero que de pronto ve tierra, y lanzó gritos de júbilo: pues había visto una verdad
nueva
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, y habló así a su corazón:
Una luz ha aparecido en mi horizonte: compañeros de viaje necesito, compañeros vi-
vos, - no compañeros muertos ni cadáveres, a los cuales llevo conmigo adonde quiero.
Compañeros de viaje vivos es lo que yo necesito, que me sigan porque quieren seguirse
a sí mismos - e ir adonde yo quiero ir.
Una luz ha aparecido en mi horizonte: ¡no hable al pueblo Zaratustra, sino a compañe-
ros de viaje! ¡Zaratustra no debe convertirse en pastor y perro de un rebaño!
Para incitar a muchos a apartarse del rebaño - para eso he venido. Pueblo y rebaño se
irritarán contra mí: ladrón va a ser llamado por los pastores Zaratustra.
Digo pastores, pero ellos se llaman a sí mismos los buenos y justos. Digo pastores: pero
ellos se llaman a sí mismos los creyentes de la fe ortodoxa.
¡Ved los buenos y justos! ¿A quién es al que más odian? Al que rompe sus tablas de va-
lores, al quebrantador, al infractor: - pero ése es el creador.
¡Ved los creyentes de todas las creencias! ¿A quién es al que más odian? Al que rompe
sus tablas de valores, al quebrantador, al infractor
33
: - pero ése es el creador.
Compañeros para su camino busca el creador, y no cadáveres, ni tampoco rebaños y
creyentes. Compañeros en la creación busca el creador, que escriban nuevos valores en
tablas nuevas.
Compañeros busca el creador, y colaboradores en la recolección: pues todo está en él
maduro para la cosecha. Pero le faltan las cien hoces
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: por ello arranca las espigas y está
enojado.
Compañeros busca el creador, que sepan afilar sus hoces. Aniquiladores se los llamará,
y despreciadores del bien y del mal. Pero son los cosechadores y los que celebran fiestas.
Compañeros en la creación busca Zaratustra, compañeros en la recolección y en las
fiestas busca Zaratustra: ¡qué tiene él que ver con rebaños y pastores y cadáveres!
Y tú, primer compañero mío, ¡descansa en paz! Bien te he enterrado en tu árbol hueco,
bien te he escondido de los lobos. Pero me separo de ti, el tiempo ha pasado. Entre aurora
y aurora ha venido a mí una verdad nueva.
No debo ser pastor ni sepulturero. Y ni siquiera voy a volver a hablar con el pueblo
nunca; por última vez he hablado a un muerto.
A los creadores, a los cosechadores, a los que celebran fiestas quiero unirme: voy a
mostrarles el arco iris y todas las escaleras del superhombre.
Cantaré mi canción para los eremitas solitarios o en pareja
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; y a quien todavía tenga
oídos para oír cosas inauditas, a ése voy a abrumarle el corazón con mi felicidad.
Hacia mi meta quiero ir, yo continúo mi marcha; saltaré por encima de los indecisos y
de los rezagados. ¡Sea mi marcha el ocaso de ellos!
32
En la cuarta parte,
Del hombre superior,
Zaratustra recordará esta «verdad nueva».
33
Juego de palabras en alemán entre
Brecher
(destructor, rompedor, quebrantador) y
Verbrecher
(infrac-
tor, criminal). También Moisés rompe las tablas; véase Éxodo, 32,19: «Al acercarse al campamento y ver el
becerro y las danzas, Moisés, enfurecido, tiró las tablas y las rompió al pie del monte». En esta obra Zara-
tustra utiliza numerosas veces esta contraposición.
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Reminiscencia del
Evangelio de Mateo,
9,37: «La mies es abundante y los braceros, pocos.»
35
Juego de palabras en alemán entre
Einsiedler
(eremitas) y
Zweisiedler
(término este último creado por
Nietzsche y que hace referencia al matrimonio, esto es, a la «soledad de dos en compañía»).
10
Esto es lo que Zaratustra dijo a su corazón cuando el sol estaba en pleno mediodía: en-
tonces se puso a mirar inquisitivamente hacia la altura - pues había oído por encima de sí
el agudo grito de un pájaro. Y he aquí que un águila cruzaba el aire trazando amplios