íntima con Orwell, amistad nacida en los momentos que siguieron a la repentina muerte de la
primera mujer del escritor. Potts puso en marcha la editorial Whitman Press utilizando una
pequeña imprenta significada por sus publicaciones anarquistas; cuando Orwell casi desesperaba
de encontrar un editor para su Rebelión en la granja, Potts se ofreció como tal. En su libro
Dante Called You Beatrice, Potts dedicó a Orwell un capítulo cuyo título era: «Don Quijote en
bicicleta», en el que, con viva memoria, recuerda:
« Por un momento estuve a punto de convertirme en editor de Rebelión en la granja,
tarea que íbamos a llevar a cabo nosotros solos y por nuestros propios medios. Orwell estaba
dispuesto a pagar la impresión utilizando el cupo de papel que se adjudicaba a la Whitman Press.
Estábamos listos para llevarlo a cabo e incluso yo fui dos veces a Bedford con el manuscrito para
visitar al impresor. La cuna de John Bunyan parecía ser de buen augurio. Orwell nunca me había
hablado del contenido de su libro y por mi parte yo no quería plantear ninguna cuestión que
pudiera traslucir un interés como editor. No obstante, él me había dicho que tenía intención de
añadir un prólogo sobre la libertad de prensa. Este prólogo no fue solicitado cuando más tarde,
en el último momento, Secker & Warburg aceptaron el libro y lo editaron».
Potts recuerda que esto ocurrió durante el verano de 1944 y que después Orwell nunca
más habló del proyectado prólogo.
Pero hay otro hecho. Las primeras pruebas de Rebelión en la granja que se conservan en
el Archivo Orwell presentan correcciones hechas de puño y letra por Roger Senhouse. En ellas
hay ocho páginas dejadas en blanco, antes del capítulo primero, lo cual hizo que, al imprimirse el
libro, hubiera necesidad de volver a numerar todas las páginas. Ello puede significar que el ori-
ginal quedó en la imprenta a la espera de un prólogo que nunca llegó. Esta ausencia pudo ser
debida a que el prólogo no fuera escrito, pero también a que lo fuera y a que el autor decidiera no
publicarlo por iniciativa propia o tal vez porque le disuadieron de ello. ¡Y al leer dicho prólogo
es cuando se adivina por qué! Tengo dos razones para creer que el ensayo fue escrito en la
primavera de 1945 y no antes. La primera se basa en que Orwell escribió a Senhouse desde
Francia remitiéndole unas correcciones de última hora y lo hizo con fecha del 17 de marzo de
1945. Dichas correcciones tendían a aminorar la cobardía de «Napoleón», el personaje de Rebe-
lión en la granja explícitamente identificado con Stalin, y no aparecen en las primeras pruebas
sin fechar que incluyen las páginas en blanco, pero sí se hallan, en cambio, en la primera edición
de agosto de 1945. La segunda de las razones afecta a las dimensiones del prólogo, pues el
número de páginas sin imprimir no coincide con las que tuvo dicho prólogo una vez terminado.
El ensayo consta de cuatro mil palabras, mientras que no más de 2.800 caben apretadamente en
las ocho páginas reservadas, lo cual indica una cifra sospechosamente redondeada dado que
nadie sabía el espacio que ocuparía. Ello confirma la tesis de que el ensayo fue escrito
posteriormente, esto es, al final de la primavera de 1945 o a principios del verano del mismo año.
(He examinado muchos libros editados por Secker & Warburg en aquel año y ninguno tiene
prólogo impreso en un tipo de letra menor que el usado en el texto, cosa que, por lo visto, no era
usual en las ediciones de aquella casa.)
Tal vez estoy siendo deliberadamente cauteloso y hasta pedante al recurrir a todos los
testimonios posibles para afirmar que el prólógo, en cuanto a estilo y contenido, no puede ser
más que de Orwell. En él resuenan muchos temas que hallamos en sus escritos ocasionales
redactados en 1944. En tanto que periodista, Orwell repetía sus ideas dentro de los más diversos
contextos, insistiendo sobre ellas en gran parte porque, al estar persuadido de su certeza, no
podía evitar hacerlo. Y existe muy poca relación entre el prólogo mencionado y el pesado y
autobiográfico prólogo que redactó para la edición ucraniana de Rebelión en la granja, fechado