TRATADO DE LA REFORMA DEL ENTENDIMIENTO
7
marcha, parece buscarse aún, dudar acaso, volver
sobre su camino, como si dificultades imprevistas se
hubiesen presentado y requirieran un retroceso. Tras
haber expuesto los motivos de orden moral
7
, que lo
determinaron a emprender la reforma de su enten-
dimiento, Spinoza comienza por distinguir cuatro
modos de percepción o grados de conocimiento
8
, y
da las razones por las cuales el cuarto modo (el co-
nocimiento inmediato de una cosa por su esencia o
su causa próxima) debe ser preferido a los demás;
habla luego del método a seguir para llegar a ese
grado superior y muestra que ese método consiste
7
Es difícil leer sin emoción, a mi juicio, por lo menos, el co-
mienzo de la obra; la profundidad del sentimiento y la since-
ridad del tono manifiestan la aspereza de las luchas pasadas.
Ajeno a cualquier Iglesia, solo ante el Universo, misterioso
aún y sin duda hostil, lleno de peligros, Spinoza quiere salvarse
por la reflexión pura, el buen uso del entendimiento. Y eso
tiene verdadera grandeza. ¡Cuán diferente de la situación de
Descartes al comienzo de las Meditaciones! (Para la compara-
ción de ambas obras véase Kuno Fischer, Geschichte der neueren
Philosophie, 1, 2, pág. 266.)
8
En el Breve tratado los grados del conocimiento eran tres, sin
que hubiera en esto fijeza perfecta; en la Ética, serán definiti-
vamente reducidos a tres: los rumores y la experiencia vaga
forman el primer concierto. Sobre la comparación que debe
hacerse a este respecto entre las tres obras, véase en particu-
lar Trendelenburg, Historische Beiträge zur Philosophie, Berlín,
1867.