TRATADO DE LA REFORMA DEL ENTENDIMIENTO
11
considerado en sí mismo. Pero no poseemos una
idea perfectamente clara del entendimiento humano.
Le es, pues, forzoso a Spinoza seguir al comienzo
una marcha inversa de la que él sabe que es la mejor.
En lugar de deducir las propiedades del entendi-
miento de su definición y de conocerlas así por su
causa próxima o por la esencia de la cosa, enumera
las propiedades del entendimiento, tales como le son
actualmente conocidas por sus efectos, y se propone
luego buscar alguna cosa común de donde se pue-
dan deducir.
En ese momento preciso de su investigación
Spinoza se interrumpe: reliqua desiderantur. Así, en
la única obra donde propiamente se trata del cono-
cimiento y del medio de adquirirlo, encontramos dos
lagunas importantes: 1º No sabemos cómo de las
cosas eternas
11
se deducirán los modos pasajeros y
corruptibles (no la existencia de esos modos, obsér-
vese esto, sino sus esencias); no sabemos tampoco
11
Mucho se ha discutido sobre la naturaleza de las cosas a la
vez eternas y singulares; a este respecto véase particularmente
Rivaud, Les notions d’essence et d'exístence dans la philosophie de
Spinoza, París, 1906, p. 49 y rota 91. Me parece que las esen-
cias matemáticas, a la vez singulares y universales, pueden
por lo menos dar una idea de lo que Spinoza entendía por
ello.