SPINOZA
14
propiamente el método experimental, por lo menos
de reflexionar sobre él.
En numerosos pasajes de sus Cartas, el vivo in-
terés en las investigaciones de los físicos y de los
químicos, la composición del Tratado de arco iris
14
,
el proyecto, que sabemos había forjado, de escribir
una obra sobre Filosofía natural, como continuación
de la Ética, nos permiten afirmar que Spinoza jamás
perdió enteramente de vista las cuestiones que le
preocuparon cuando escribía sobre la reforma del
entendimiento, y, por otra parte, la composición de
la Ética lo llevó necesariamente a plantearse esas
mismas cuestiones y a dar de ellas una solución por
lo menos parcial.
Creo que Spinoza no logró ponerlas en claro a
su entera satisfacción, porque no podían ser resuel-
tas enteramente en el tiempo y en los términos en
que las planteaba; y me apresuro a agregar que si
luego no volvió sobre ellas en ninguna obra destina-
da a la publicidad, fue porque la solución no le pare-
cía indispensable y porque no creía que esta laguna
pudiera comprometer la solidez de su obra. Lo esen-
14
Sin que se pueda fijar de modo preciso la fecha de esta
composición, sabemos por los editores de las Obras póstumas
que es anterior en pocos años a la muerte de Spinoza (1677).