SPINOZA
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abrazar este orden con el pensamiento, concibe por
eso una naturaleza humana muy superior en fuerza a
la suya, y como no ve que nada le impida adquirir
una semejante, está impulsada a buscar los medios
que la conduzcan a esa perfección. Todo lo que des-
de entonces puede servirle de medio para llegar a
ella es llamado bien verdadero; y es considerado bien
soberano llegar a disfrutar, con otros individuos si es
posible, de esa naturaleza superior. ¿Cuál es, pues,
esa naturaleza? La expondremos en su lugar corres-
pondiente y mostraremos que es
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el conocimiento
de la unión que tiene la mente con la naturaleza en-
tera. Tal es, pues, el fin a que tiendo: adquirir esa
naturaleza superior y hacer cuanto pueda para que
muchos la adquieran conmigo; pues también perte-
nece a mi felicidad esforzarme para que otros co-
nozcan claramente lo que es claro para mí, de
manera que su entendimiento y sus deseos concuer-
den plenamente con mi propio entendimiento y con
mi propio deseo. Para llegar a este fin es necesario
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tener de la Naturaleza una comprensión que baste
para adquirir esa naturaleza, y además constituir una
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Esto se explica con mayor amplitud en el lugar correspon-
diente.