TRATADO DE LA REFORMA DEL ENTENDIMIENTO
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la esencia objetiva de una cosa; y ello es necesario
porque certidumbre y esencia objetiva son lo mismo.
Puesto que la verdad no requiere signo alguno y
basta poseer las esencias objetivas de las cosas o, lo
que es lo mismo, las ideas de las cosas, para descar-
tar toda duda, resulta que el verdadero método no
consiste en buscar el signo por el cual se reconoce la
verdad después de la adquisición de las ideas; el ver-
dadero método es el camino por el cual la verdad
misma, o las esencias objetivas de las cosas, o sus
ideas (todos estos términos significan lo mismo) son
buscadas en el orden debido
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. Por lo demás, el
método debe necesariamente tratar del razona-
miento y de la intelección; es decir, el método no es
el razonamiento mismo por el cual conocemos las
causas de las cosas, y menos aún el conocimiento de
estas causas; consiste en comprender lo que es una
idea verdadera, distinguirla de otras percepciones y
estudiar su naturaleza, a fin de llegar a comprender
nuestro poder de conocer y obligar a nuestro espí-
ritu a conocer, según esta norma, todo lo que debe
ser conocido; trazarle, además, a manera de auxilia-
res, reglas seguras que le ahorren inútiles fatigas. Por
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En qué consiste esa búsqueda en el alma, lo explicará
mi Filosofía.