TRATADO DE LA REFORMA DEL ENTENDIMIENTO
43
sea su conocimiento de la naturaleza, claro está que
esta primera parte del método será tanto más per-
fecta cuantas más cosas conozca el espíritu, y será
perfecta en el mas alto grado cuando el espíritu se
contraiga atentamente al conocimiento del Ser más
perfecto o reflexione sobre Él. En segundo lugar,
cuantas más cosas sepa el espíritu, tanto mejor co-
nocerá sus propias fuerzas y el orden de la Naturale-
za; y cuanto mejor conozca sus propias fuerzas, más
fácilmente puede dirigirse y darse reglas; y cuanto
mejor conozca el orden de la Naturaleza, más fácil-
mente puede evitar procedimientos inútiles; y en
esto consiste todo el método que acabamos de ex-
poner. Agreguemos que la idea es objetivamente
aquello mismo que es su objeto realmente. Si existie-
ra, pues, en la Naturaleza alguna cosa que no tuviera
comercio alguno con otras, y suponiendo que exis-
tiera
*
de esta cosa una esencia objetiva, que se acor-
dara enteramente con su esencia formal, tampoco
*
En lugar del término daretur, dado por van VIoten y Land,
creo, con Leopold, que debe preferirse datur, que es el de las
Opera Posthuma; la traducción holandesa de 1677, hecha, se-
gún parece, del manuscrito original, suprime enteramente las
palabras si datur, más incómodas que útiles; el sentido sería,
pues: la esencia objetiva de esta cosa no tendría tampoco,
etc.—Nota de Appuhn.