TRATADO DE LA REFORMA DEL ENTENDIMIENTO
45
bueno. Si nuestro razonamiento es bueno, debemos
partir de la idea dada, y como este mismo punto de
partida necesita una demostración, necesitamos un
segundo razonamiento para justificar el primero,
luego un tercero para justificar el segundo, y así
hasta el infinito. A esto respondemos que si alguien,
por un destino que lo haya sido dado, ha progresado
por este camino en su investigación de la Naturaleza,
como lo hemos explicado, es decir, adquirido nuevas
ideas en el orden debido, según la norma de la idea
verdadera dada, jamás habrá dudado de la verdad
34
así poseída, porque la verdad, como hemos dicho, se
revela ella misma, como en una manifestación es-
pontánea. Pero esto no sucede nunca o raramente;
estoy, pues, obligado a establecer estos principios, a
fin de que podamos adquirir por designio premedi-
tado lo que no nos cae por azar; quise también de-
mostrar que para establecer la verdad y para razonar
bien no necesitamos otros instrumentos que la ver-
dad misma y el buen razonamiento. Ya he probado
un buen razonamiento y todavía procuro justificarlo
razonando bien. Agregad que de esta manera los
hombres se acostumbran a las meditaciones interio-
34
De igual modo que no dudamos de la verdad que posee-
mos.