SPINOZA
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res. La razón por la cual ocurre raras veces que en el
estudio de la Naturaleza se conduzca la investigación
en el orden debido, reside ante, todo en los prejui-
cios, cuyas causas explicaremos en nuestra Filosofía.
En segundo lugar, para seguir este orden, se requiere
una atención muy exacta y una percepción fina, lo
que exige mucha aplicación. En fin, esto depende
del estado de los asuntos humanos, que está, como
ya hemos mostrado, muy sujeto a cambios, y aún
existen otras razones que, no buscaremos ahora.
(30) Si se preguntara por qué yo mismo no he
expuesto ante todo y sobre todo las verdades de la
Naturaleza en el orden debido, puesto que la verdad
se manifiesta por sí misma, responderé y advertiré al
lector que se cuide, cuando encuentre aquí y allá
proposiciones contrarias a la opinión común, de re-
chazarlas como falsas; que considere primero el or-
den seguido por nosotros para probarlas, y adquirirá
la certidumbre de que hemos llegado al conoci-
miento de la verdad. Tal es la razón por la cual he,
empezado por estas consideraciones sobre el méto-
do.
(31) Si algún escéptico se hallare aún sumido en
la duda ante la misma verdad primera y todas las que
luego deduciremos, según la norma, de esa verdad