SPINOZA
50
visita
35
u otras cosas semejantes. Si inquiero a qué se
refiere tal idea, veo que se relaciona únicamente con
las cosas posibles, pero no necesarias ni imposibles.
Llamo imposible a una cosa cuya naturaleza implica
que hay contradicción si establecemos su existencia;
llamo posible a una cosa cuya existencia, por su na-
turaleza misma, no implica que hay contradicción en
plantear la existencia o la no existencia, ya que la
posibilidad o la imposibilidad de la existencia de esta
cosa depende de causas que desconocemos mientras
imaginamos su existencia; por consiguiente, si esta
necesidad o esta imposibilidad, que depende de cau-
sas exteriores, nos fuera conocida, no podríamos
forjar ninguna ficción a propósito de esta cosa. Por
tanto, si existiese un dios o algún ser omnisciente,
este ser no podría forjar
*
absolutamente ficción al-
guna. Respecto de nosotros, apenas sé que existo
36
35
Véanse más adelante nuestras observaciones respecto de
las hipótesis que conocemos claramente; hay ficción cuando
decimos que ciertas cosas existen como tales en los cuerpos
celestes.
*
Edic. príncipe: "no podemos forjar". — N. de Appuhn.
36
Como la verdad de que aquí se trata, con tal de que se la
entienda, se manifiesta ella misma, basta un ejemplo sin otra
demostración. Lo mismo reza para la proposición contra-
dictoria, cuya falsedad aparece apenas, se la examina, como
veremos pronto al hablar de la ficción relativa a la esencia.