SPINOZA
66
el espíritu se limitaría a afirmar el movimiento del
semicírculo, movimiento que no está contenido ni
en el concepto del semicírculo ni surge del de la cau-
sa que determina el movimiento. La falsedad con-
siste, pues, sólo en que se afirma de una cosa algo
que no está contenido en el concepto que hemos
formado de ella, como el movimiento o el reposo en
el caso del semicírculo. Por consiguiente, los pensa-
mientos simples no pueden dejar de ser verdaderos,
como la idea simple de un semicírculo, del movi-
miento, de la cantidad, etc. Lo que estos pensa-
mientos contienen de afirmativo se adecua a los
límites del concepto, sin excederlos; por lo cual po-
demos formar a voluntad, sin temor de errar, ideas
simples. Sólo nos falta investigar por qué poder
nuestro espíritu puede formar esas ideas y hasta
dónde se extiende; hallado eso, veremos fácilmente
cual es el conocimiento más elevado que podemos
alcanzar. Pues es Seguro que este poder del espíritu
no se extiende al infinito: cuando afirmamos de al-
guna cosa lo que no está contenido en el concepto
que formamos de ella, eso indica, en efecto, que hay
en nosotros un defecto de percepción, es decir, que
nuestros pensamientos e ideas están mutilados y en
cierto modo truncos. Hemos visto que el movi-