TRATADO DE LA REFORMA DEL ENTENDIMIENTO
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abstractamente, como ocurre con todos los univer-
sales, estos conceptos van siempre en el entendi-
miento más allá de los límites en que pueden existir
realmente en la Naturaleza sus objetos particulares.
Además, como existen en la Naturaleza muchas co-
sas cuya diferencia es tan pequeña que apenas puede
captarla el entendimiento, puede fácilmente confun-
dírselas (si se las considera abstractamente). Pero
como, según veremos luego, no puede haber res-
pecto del origen de la Naturaleza concepto abstracto
ni concepto general, este origen no puede ser con-
cebido por el entendimiento como más amplio de lo
que es realmente; por lo demás, tampoco se asemeja
a las cosas sujetas al cambio. Ninguna confusión
debemos temer, pues, respecto de su idea, con tal
que poseamos la norma de la verdad (que hemos
indicado): la cual es este ser único
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, infinito, es de-
cir, que es el ser total fuera del cual no hay nada
45
.
(43) Tratada la idea falsa, nos falta estudiar la
idea dudosa, a saber, inquirir en qué consiste eso que
44
No se trata de atributos de Dios que manifiestan su esen-
cia, como lo mostraré en la Filosofía.
45
Esto ya ha sido demostrado. Si, en efecto, tal ser no existie-
ra, jamás podría ser producido; y así el espíritu podría cono-
cer más de lo que la Naturaleza puede ofrecer, cosa que ya
hemos reconocido como falsa.