SPINOZA
90
otras, pero no forja las ideas de movimiento sin
atender a la idea de cantidad.
(65) III. Las ideas que forja absolutamente ex-
presan una infinitud; en cuanto a las ideas determi-
nadas, las forja de otras ideas. Así, para la idea
*
de
cantidad: cuando la percibe por su causa, entonces
determina una cantidad, como, por ejemplo, cuando
concibe que del movimiento de una superficie se
engendra un cuerpo, del de una línea una superficie,
del de un punto una línea; todas estas percepciones
no contribuyen a hacer más clara la idea de cantidad,
sino solamente a determinar una cantidad. Lo cual se
comprende, porque concebimos esas cosas como si
nacieran del movimiento, cuando, sin embargo, no
percibimos el movimiento antes de haber percibido
la cantidad, y podemos también prolongar al infinito
el movimiento que engendra la línea, cosa que sería
imposible si no tuviéramos idea de la cantidad infi-
nita.
(66) IV. Forma ideas positivas antes de formar
ideas negativas.
*
Sigo la lección dada por van VIoten y Land en el texto; creo
que es posible justificarla gramaticalmente, haciendo del acu-
sativo ideam una palabra puesta en aposición, y el sentido me
parece más satisfactorio que si se sustituye, como se ha pre-
tendido, por el nominativo idea.—N. de Appuhn.