TRATADO DE LA REFORMA DEL ENTENDIMIENTO
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(67) V. Percibe las cosas no tanto en la duración
como bajo cierta forma de eternidad o de infinitud
numérica, o más bien no atiende, para percibir las
cosas, ni al número ni a la duración. Cuando se re-
presenta las cosas por la imaginación, entonces las
percibe bajo la forma de un número determinado, de
una duración y de una cantidad determinadas.
(68) VI. Las ideas que formamos claras y distin-
tas parecen fluir de la sola necesidad de nuestra na-
turaleza, de manera que semejan depender
absolutamente de nuestra sola potencia; lo contrario
ocurre con las confusas, pues a menudo se forman a
pesar nuestro.
(69) VII. El espíritu puede determinar de mu-
chas maneras las ideas de las cosas que el entendi-
miento forma de otras ideas; por eso, para
determinar, por ejemplo, un plano elíptico, imagina
un punto aplicado contra una cuerda que se mueve
alrededor de dos puntos fijos, o concibe puntos in-
finitos en número que mantienen cierta relación
constante con una línea recta, o también un cono
cortado por un plano oblicuo cuyo ángulo de incli-
nación sea mayor que el del vértice del cono, o pro-
cede también de otras infinitas maneras.