DOCTOR JEKILL Y MISTER HYDE
63
LA ULTIMA NOCHE
Mister Utterson estaba sentado junto al fuego
una noche, después de cenar, cuando se vio sor-
prendido por la visita de Poole.
—¡Hola, Poole! ¿Qué lo trae a usted por aquí?
Y después de mirarlo con más atención: —¿Qué le
pasa a usted? —añadió—. ¿Está enfermo el doctor?
—Mister Utterson —contestó el hombre—; allí pa-
sa algo malo.
—Siéntese usted, y ahí tiene una copa de vino.
Y ahora, serénese y dígame sencillamente lo que
quiere.
—El señor sabe las cosas del doctor y cómo se
encierra. Bueno; pues se ha encerrado otra vez en el
gabinete, y no me gusta, señor... Que me maten si
me gusta. Mister Utterson: tengo miedo.
—Vamos, hombre, explíquese usted. ¿De qué
tiene miedo? —He tenido miedo desde hace más