www.el
aleph
.com
Hipólito Adolfo Taine
donde los libros son gratis
Este documento ha sido descargado de
http://www.educ.ar
42
obscura sobre la obscuridad total. La vista tiene que llegar a advertir
esos matices de la obscuridad; el vago rastro de luz que se mezcla con
la sombra; los residuos luminosos que se han agarrado al último brillo
de los muebles; el reflejo de un espejo verdoso, de un bordado, una
perla, algunas chispas de oro perdidas en un collar. Como el pintor ha
llegado a ser sensible para estas sutilezas, en lugar de unir los extre-
mos de la gama, no emplea mas que su principio, y todo el cuadro,
salvo un punto, permanece en las sombras. El concierto que nos da
tiene siempre sordina y de cuando en cuando se oye una nota fuerte.
Descubre de tal modo armonías ignoradas: todas las del claroscuro,
todas las del modelado, todas las del alma; armonías penetrantes e
infinitas. Con unos brochazos de amarillo sucio, de posos de vino, de
gris revuelto, de vagas obscuridades aquí y allá rotas por una viva
mancha, es capaz de conmovernos hasta lo más profundo de nuestro
ser. En esto consiste la última de las grandes invenciones pictóricas;
así se ha logrado que la pintura hable mejor a las almas modernas: tal
es el colorido que la luz de Holanda enseñó al genio de Rembrandt.
Ya habéis visto la semilla, la planta y la flor. Una raza de genio
opuesto al de los pueblos latinos consigue, después de éstos y a su la-
do, su puesto en el mundo. Entre las numerosas naciones de esta raza
existe una cuyo territorio y clima especial desenvuelven un carácter
particular que le predispone a la actividad artística y a determinado
género de arte. La pintura brota allí, persiste y llega a su plenitud, y el
medio físico que la rodea, como el genio nacional que es su cimiento,
le dan y la imponen sus asuntos, sus tipos y su colorido. Tales son los
remotos antecedentes, las causas profundas, las condiciones generales
que han formado esa savia, que han dirigido esa vegetación y produci-
do la floración final. Réstanos sólo exponer las circunstancias históri-
cas cuya sucesión y diversidad han determinado las fases sucesivas y
diversas de esta gran floración.