EL BORRACHO.-
¿
Acaso falto?
PICA LAGARTOS.-
¡
Pudieras!
EL BORRACHO.- Tiene mucha educaci
ó
n servidorcito.
LA PISA BIEN.-
¡
Como que ha salido usted del Colegio de los Escolapios!
¡
Se educ
ó
usted con mi pap
á
!
EL BORRACHO.-
¿
Qui
é
n es tu pap
á
?
LA PISA BIEN.- Un diputado.
EL BORRACHO.- Yo he recibido educaci
ó
n en el extranjero.
LA PISA BIEN.-
¿
Viaja usted de inc
ó
gnito?
¿
Por un casual, ser
á
usted Don Jaime?
EL BORRACHO.-
¡
Me has sacado por la fotograf
í
a!
LA PISA BIEN.-
¡
Naturaca!
¿
Y va usted sin una flor en la solapa?
EL BORRACHO.- Ven t
ú
a pon
é
rmela.
LA PISA BIEN.- Se la pongo a usted y le obsequio con ella.
EL REY DE PORTUGAL.-
¡
Hay que ser caballero, Zacar
í
as!
¡
Y hay que mirarse
mucho, soleche, antes de meter mano! La Enriqueta es cosa m
í
a.
LA PISA BIEN.-
¡
Calla, boc
ó
n!
EL REY DE PORTUGAL.-
¡
Soleche, no seas t
ú
provocativa!
LA PISA BIEN.-No introduzcas t
ú
la pata, pelmazo.
EL CHICO DE LA TABERNA
entra con azorado sofoco, atado a la frente un pa
ñ
uelo
con roeles de sangre. Una r
á
faga
de emoci
ó
n mueve caras y actitudes, todas las figuras,
en su diversidad, pautan una misma norma.
EL CHICO DE LA TABERNA.-
¡
Hay carreras por ]as calles!
EL REY DE PORTUGAL.-
¡
Viva la huelga de proletarios! .-
EL BORRACHO .-
¡
Ch
ó
cala! Anoche lo hemos decidido por votaci
ó
n en la Casa del
Pueblo.
LA PISA BIEN.- Crisp
í
n, te alcanz
ó
un cate!
EL CHICO DE LA TABERNA.-
¡
Un marica de la Acci
ó
n Ciudadana!